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miércoles, 23 de agosto de 2017

10 NOMBRES PARA EL EUROBASKET: ALEROS



Otra posición con muchas bajas ilustres (Antetokounmpo, Gallinari…) pero en la que encontramos aun así un buen número de jugadores de calidad. Estos son nuestros favoritos.



OMRI CASSPI (2.06/29 AÑOS/ISRAEL/GOLDEN STATE WARRIORS): Parecía un jugador caído en desgracia tras una última temporada en la que llevó a vestir hasta tres camisetas NBA y ser habitual visitante de las enfermerías, pero un contrato como agente libre con los actuales y ya históricos Warriors le ha devuelto la sonrisa. Jefe absoluto en una selección que con pasar la primera fase ya habrá cumplido. Mientras Israel esté en liza lo lógico es que sea el “tres” con mejores números del torneo.


BOJAN BOGDANOVIC (2.00/28 AÑOS/CROACIA/INDIANA PACERS): Pasan los años y mientras Bogdanovic consolida su carrera NBA, su prometedora Croacia no acaba de explotar al más alto nivel. ¿Será éste el año? En gran parte dependerá del tino exterior de este alero de vieja escuela y muñeca exquisita. En Río estuvieron a punto de dar la campanada poniendo contra las cuerdas a Serbia, en unos Juegos Olímpicos de los que este jugador fue máximo anotador con una burrada de 25 puntos por partido.


ADAM HANGA (1.99/28 AÑOS/HUNGRÍA/BARCELONA): Uno de los jugadores de moda en Europa. Su progreso se ha cocinado a fuego lento en Manresa para explotar en Baskonia. Galardón de Mejor Defensor de Euroliga y nuevo contrato con un Barcelona que busca salir de la depresión. Entre medias acude a otro escaparate donde seguir mostrando su exuberancia física a ambos lados de la cancha. Junto a Casspi parece el alero mejor dotado para la combinación puntos/rebotes (objeto de deseo, por tanto, para jugadores del Supermanager)


ADAM WACZYNSKI (1.99/27 AÑOS/POLONIA/UNICAJA): Al igual que Bogdanovic, aquí hablamos de un anotador puro (sin desmerecer su labor reboteadora) Habitual referencia ofensiva de su selección, la explosión de Mateusz Ponika y el más que posible retorno de Lampe (de momento entre algodones sin jugar la preparación) le harán perder levemente galones, pero será un gustazo verle levantarse ante el aro rival. Sin llegar a los números anotadores que hizo en el Obradoiro, en Málaga con el Unicaja le hemos visto anotar nada menos que 47 triples de 107 intentos. Un killer.


JONAS MACIULIS (1.98/32 AÑOS/LITUANIA/REAL MADRID): Pese a su flojo año en el Real Madrid, hablamos de uno de esos jugadores que se transforma con la camiseta de su selección. Lideró a Lituania hacía la plata en 2015, y seguro que tiene entre ceja y ceja no bajarse del podio. Obrero de lujo en la maquinaria de Laso, en la selección de Adomaitis le veremos mucha más libertad en ataque.      



"La Tanqueta de Kaunas", mejor alero en 2015.



NIKOLA KALINIC (2.02/25 AÑOS/SERBIA/FENERBAHCE): Uno de esos jugadores que siempre quieres en tu equipo, más allá de los números. Porque es cierto que no hablamos de un jugador espectacular ni que brille en lo individual ni que vaya a ser de los más comprados en el Supermanager, pero es pegamento para cualquier roster. De los que se ponen el mono de trabajo. Imprescindible para Djordjevic… y para Obradovic.


KOSTAS PAPANIKOLAU (2.03/27 AÑOS/GRECIA/OLYMPIACOS): La eterna promesa del baloncesto griego. Sin Antetokounmpo obligado a dar un paso al frente en ataque y anotación. En rebote y defensa no ofrece dudas.


ROBIN BENZING (2.08/28 AÑOS/ALEMANIA/SIN EQUIPO): Y de la eterna promesa griega a la alemana. Una versión descafeinada de Nowitzki, se ha quedado en un apreciable alero alto de gran envergadura y capacidad reboteadora y mano decente. Viene de hacer un gran año en Zaragoza en la Liga Endesa, a la espera de conocer su nuevo destino.


JUANCHO HERNÁNGOMEZ (2.06/22 AÑOS/ESPAÑA/DENVER NUGGETS): Definitivamente y pese a ser un jugador con un perfil totalmente distinto parece haberle comido la tostada al tibio Alex Abrines en el puesto de “tres” (el mallorquín intentará rascar minutos de escolta), y es que aunque Juancho parezca un “cuatro” de libro, en la gira de preparación Scariolo le ha utilizado de alero muchos minutos con los Gasol en la pintura. Impacto inmediato en su primer verano con la absoluta.



DINO RADONCIC (2.02/18 AÑOS/MONTENEGRO/REAL MADRID): Nos tiramos a la piscina con un jugador hasta ahora de Liga EBA, pero que creemos que pasará el corte definitivo de Tanjevic. Y es que la confianza del mítico técnico montenegrino en la perla madridista parece sólida. Con jugadores como Dubljevic o Todorovic su sitio estará en la posición de “tres”, donde no tiene gran competencia en el puesto. Uno de los posibles jugadores revelación del torneo.      




Radoncic apunta al Eurobasket








martes, 22 de agosto de 2017

10 NOMBRES PARA EL EUROBASKET: ESCOLTAS


La posición de los tiradores y de los perros de presa. Estos son nuestros diez elegidos, dejando fuera algún nombre ilustre como Lucca Staiger, Jaka Blazic, Jon Stefansson, Yotan Halperim, Janis Blums, Jiri Welsch o el último máximo anotador de la ACB, Edwin Jackson (quien tiene por delante a Nando de Colo o Evan Fournier) 




NANDO DE COLO (1.95/30 AÑOS/FRANCIA/CSKA MOSCU): Con Llull en el dique seco, nadie puede discutirle a De Colo llegar al Eurobasket como el mejor de Europa en su puesto. Principal arma ofensiva de los de Collet, volverá a dejar un hermoso repertorio de baloncesto de ataque con sus triples, fintas de tiro, penetraciones, bandejas y todo un arsenal de recursos técnicos que suponen un clinic en si mismo.


LUKA DONCIC (2.00/18 AÑOS/ESLOVENIA/REAL MADRID): Para mí no hay debate sobre Doncic: su posición ideal es la de base, y es en la que más a gusto se siente el propio jugador. Pero con una estrella como Dragic en el combinado esloveno, de salida Luka debe ceder la batuta al jugador de los Heat. La presencia del tirador Prepelic y del consolidado Blazic harán que incluso le veamos jugar de alero. Pero en realidad poco importa su posición, ya que hablamos de un auténtico “all around player”, posiblemente el jugador europeo más completo de la actualidad, y por lo visto en la preparación de su selección y a poco que Eslovenia avance en el campeonato (tienen equipo para al menos estar entre los ocho mejores) puede que estemos hablando del jugador del torneo. Y todo eso siendo el segundo jugador más joven del mismo (sólo le supera el georgiano Bitadze)





De Colo vs. Doncic, un duelo que puede repetirse en el Eurobasket.



ALEXEY SHVED (1.95/28 AÑOS/RUSIA/KHIMKI): El eterno deprimido. Verle sonreír es más difícil que Rusia gane el oro. Líder a su pesar, el jugador mejor pagado de Europa (hasta la llegada del Chacho Rodríguez a Moscú) debe asumir la responsabilidad si quiere ver a su selección llegar a unos mínimos decentes. Calidad individual tiene para ello, y buenos argumentos por dentro como Mozgov o Vorontsevich para demostrar que tampoco se le ha olvidado repartir juego.


BOGDAN BODGANOVIC (1.98/25 AÑOS/SERBIA/SACRAMENTO KINGS): Con la baja de Teodosic, el nuevo jugador de los Sacramento Kings adquiere una nueva dimensión (posiblemente tenga minutos también como base) Las opciones serbias pasarán por sus manos. Después de dominar Europa con el Fenerbahce no parece que le vaya a asustar el reto.


MARCO BELINELLI (1.96/31 AÑOS/ITALIA/CHARLOTTE HORNETS): Otro jugador que como Shved es líder su selección a su pesar, ya que la baja de Gallinari le otorga el rol más ilustre del equipo de Messina. Lo suyo no es la presión ni el liderazgo. Trotamundos NBA, prefiere estar en un segundo plano, pero su muñeca sigue siendo absolutamente letal. Triples como churros.

  
KRUNOSLAV SIMON (1.97/32 AÑOS/CROACIA/ANADOLU EFES): En un plantel lleno de talento joven, el veterano escolta sigue siendo el alma de la selección croata. Nunca ha llegado a alcanzar el estatus de gran estrella de muchos de sus compatriotas, y sin embargo con la elástica arlequinada es el jugador más fiable de su país. Volverá a echarse al equipo a la espalda en los momentos calientes.


EVAN FOURNIER (1.98/24 AÑOS/FRANCIA/ORLANDO MAGIC): Su brutal última temporada en la NBA (17.2 puntos por partido) le confirma definitivamente como la estrella que estaba destinada a ser. El nuevo Batum (aunque no tan completo) Pura dinamita exterior y con tantos recursos ofensivos como su colega De Colo. Un tanto irregular en el tiro de tres (la pasada temporada se quedó en un 35.6% desde la distancia en la NBA, aunque en el Eurobasket de 2015 anotó 12 de 24 intentos)   



Fournier, con rango de estrella




VITALY FRIDZON (1.95/31 AÑOS/RUSIA/CSKA MOSCU): Paradigma de tirador puro. Sus números desde el exterior son un escándalo. Acostumbrado a jugar pocos minutos pero rentabilizarlos al máximo. En el torneo de 2015 clavó 15 triples de 23 intentos, un brutal 65%. En Euroliga esta temporada con el CSKA ha metido 25 de 60. Vamos, que es raro verlo bajar del 40%. Un especialista.


DAIRIS BERTANS (1.93/27 AÑOS/LETONIA(ARMANI MILAN): De la excesiva atención que genere la gran estrella letona Porzingis se puede aprovechar un jugador como el mayor de los hermanos Bertans. Lideró a su selección en el Pre-Olímpico de 2016 (16.3 puntos por partido), y la llegada de la gran estrella de los New York Knicks no debería restarle protagonismo en su escuadra, aunque sus números no serán tan espectaculares. Aun así gran referencia exterior de su equipo junto a Strelnieks.


JUAN CARLOS NAVARRO (1.93/37 AÑOS/ESPAÑA/BARCELONA): Pese a las agrias críticas sobre su presencia en el combinado nacional, consideramos a Navarro uno de los hombres a seguir en este torneo. Hablamos de un mito del baloncesto europeo que retorna a una competición que jugó seis ocasiones seguidas y de la que fue en MVP en 2011. Ausente en 2013 y 2015, éste será su último verano con la selección nacional, y, circunstancias de la vida, lo hace siendo el único escolta puro del roster español. Por mucho que la maldita fascitis plantar le tenga a mal traer su muñeca seguirá apareciendo en los momentos calientes. Nos sacará de más de un apuro.   



El depredador de títulos y su último desafío.




lunes, 21 de agosto de 2017

10 NOMBRES PARA EL EUROBASKET: BASES






A pocos días del comienzo del Eurobasket 2017, volvemos con uno de nuestros seriales favoritos de cara a los grandes torneos, el de dejar unos cuantos nombres a seguir, 10 por posición para 50 en total. En un campeonato en el que, por unas u otras razones (lesiones, descansos, desencuentros con federaciones o seleccionadores...) la cantidad de grandes ausencias daría para crear un auténtico “dream team” (Teodosic, Llull, Rudy, Felipe, Claver, Mirotic, Ibaka, Tomic, Parker, Batum, Gobert, Antetokounmpo, Hezonja, Rudez, Causeur, Gallinari, Koufos, Kanter, Vesely, Raduljica, Bjelica, Pleiss, Fesenko, Gortat, Jokic... por citar unos cuantos nombres que se me vienen a la cabeza), seguimos encontrando auténtico fulgor estelar y sensaciones de buen baloncesto. Comenzamos por los diez directores de juego que, por unas u otras razones creemos que deben ser los hombres a seguir. Hemos tenido que dejar fuera a jugadores que pueden brillar individualmente como Calathes, Rice, Strelnieks, Tabu o Luka Doncic (al que le dedicaremos otra entrada, ya que presumiblemente forme en el quinteto titular pero al lado de Goran Dragic), pero no caben todos. 



SERGIO RODRIGUEZ (1.91/31 AÑOS/ESPAÑA/CSKA MOSCU): El sucesor de Teodosic (quien en principio iba a encabezar esta entrada de no ser baja) en el conjunto moscovita. Pese a su decepcionante año en Philadelphia su posición en la selección española está de sobra consolidado. La baja de Llull va a otorgarle más galones en ataque y más tiros. No sería inusual verle compartir muchos minutos con Ricky Rubio en pista, más liberado de la dirección y centrado en el aro rival. Visión de juego, fantasía, bote y dominio del balón y además amenaza desde el exterior. Un base de lujo cuyo único pero puede encontrarse en la defensa.


GORAN DRAGIC (1.90/31 AÑOSESLOVENIA/MIAMI HEAT): El Bat-Man del baloncesto esloveno ya tiene su particular Robin en la figura de Luka Doncic. Pero a pesar de que la posición de base es la favorita del precoz genio del Real Madrid, Kokoskov dará la batuta de inicio al jugador de los Heat, una estrella NBA y uno de los bases con mayor capacidad anotadora de todo el torneo.


RICKY RUBIO (1.93/26 AÑOS/ESPAÑA/UTAH JAZZ): Después de su extraña temporada NBA, con un retroceso en su carrera para finalmente tras el All Star hacer algunos de sus mejores partidos como profesional, volverá a ser el base titular en una selección en la que sigue dando la sensación de que aún podría aportar algo más. Complemento perfecto del Chacho Rodríguez, aportando atrás lo que el tinerfeño no deja en pista. Pero por Dios, que alguien le diga que el moño de samurai no la favorece lo más mínimo.    




Ricky y Dragic, estrellas NBA para el Eurobasket.



DENNIS SCHRODER (1.81/23 AÑOS/ALEMANIA/ATLANTA HAWKS): Con Nowitzki retirado de la selección, las esperanzas germanas se depositan en este endiablado y veloz base,  para su desgracia unido a la reciente historia del basket español (aquel tiro libre fallado que nos hubiera llevado a la prórroga y que permitió nuestro pase a octavos en 2015, después de habernos clavado 26 puntos) Destaca tanto su capacidad anotadora como directora. La primera no cabe duda de que la veremos en el torneo, la segunda dependerá de su conexión con los jóvenes pívots alemanes. De esa conexión dependerá también la capacidad de progresar de Alemania en el campeonato.


MANTAS KALNIETIS (1.95/30 AÑOS/LITUANIA/ARMANI MILAN): Posiblemente el base de menor calidad de todo este listado, pero la falta de competencia en su puesto en su combinado hace de este clásico del Eurobasket (acude a su quinto torneo europeo) uno de los bases con más posibilidad de minutos y números del torneo, y un seguro para cualquier jugador del Supermanager de la web de la ACB. Fue el máximo asistente por partido en 2015.


TOMAS SATORANSKY (2.01/26 AÑOS/REP. CHECA/WASHINGTON WIZARDS): Claro que si hablamos de Kalnietis como un seguro, que podemos decir de Satoransky, con todavía menos competencia que Kalnietis y acudiendo como la gran estrella de su selección. Con las ausencias de Balvin y sobre todo de Vesely no parece que Chequia vaya a llegar muy lejos (otra ocasión perdida para uno de los países con mayor progresión cestera de este siglo), pero mientras estén con vida Sator hará estragos.    




Satoransky, el base total.



ALI MUHAMMED (1.78/34 AÑOS/TURQUÍA/FENERBAHCE): Ali Muhammed, quien no es otro que Bobby Dixon con su nombre turco. El pequeño y eléctrico base lidera a una selección siempre peligrosa cuando actúa como anfitriona, pese a que su roster, sobre el papel, no parece muy ilusionante.


PETTERI KOPONEN  (1.94/29 AÑOS/FINLANDIA/BARCELONA): En una selección plagada de talento exterior (Jamar Wilson, Sasu Salin, Ranniko…) la gran referencia de Finlandia sigue siendo este base-escolta más 1 que 2 en su selección nacional. Notable tiro exterior y una capacidad de dirección poco valorada (6 asistencias por partido en el Eurobasket 2015, sólo Kalnietis, Satoransky y Teodosic repartieron más juego que él)


NEMANJA NEDOVIC (1.91/26  AÑOS/SERBIA/UNICAJA): Con todas las reservas y dudas (una lesión en el hombro ha estado a punto de dejarle fuera del torneo, y poner a Djordjevic al borde de un ataque de nervios) En principio llamado a ser “back up” de Teodosic, debe dar un paso al frente (repetimos, si el hombro se lo permite) para demostrar que la evolución mostrada en Unicaja también es realidad en su selección.



THOMAS HEURTEL (1.89/28 AÑOS/FRANCIA/BARCELONA): No es la primera vez que Heurtel acude a un torneo internacional con la difícil tarea de hacer olvidar al mito Tony Parker. En el mundial de 2014 celebrado en nuestro país fue uno de los principales artífices de que quedásemos eliminados en octavos de final, y uno de los responsables de que Francia se subiera al podio (segundo máximo anotador y líder en asistencias de su selección) No le asusta la presión de suplir al mejor base galo de todos los tiempos. Viene de hacer un gran año en Turquía.   





Heurtel, y aquella maldita noche contra España.





miércoles, 16 de agosto de 2017

SOY LEYENDA





Una imagen ya habitual. Navarro y su familia recibiendo un homenaje.



Como si del protagonista de la magnífica novela de Richard Matheson (“I Am Legend”, 1954) llevada al cine hasta en tres ocasiones (en realidad cuatro, si contamos la no acreditada adaptación de la infame productora Asylum, “I Am Omega”) se tratase, Juan Carlos Navarro puede decir eso de “soy leyenda” cada vez con mayor propiedad. Su último registro tiene un peso descomunal para la historia del baloncesto: convertirse en el jugador con mayor número de convocatorias para un partido con la camiseta de la selección española absoluta de baloncesto. Nada menos que en 240 ocasiones su nombre ha aparecido en el acta de un partido oficial del combinado nacional (jugando en 222 de ellos) Supera así las 239 convocatorias de Juan Antonio San Epifanio, el gran icono baloncestístico español de la década de los 80, quien estuvo presente en el homenaje realizado al escolta en el minuto 7 de partido (su número habitual en la selección), al igual que su ex –compañero y actual presidente de la FEB, Jorge Garbajosa, y su gran amigo y compañero de fatigas Pau Gasol. Tampoco faltaron su mujer y sus hijas, una familia que ya se está acostumbrando a participar en homenajes al cabeza de la misma, y es que la cantidad de registros devorados por el insaciable exterior catalán es descomunal. En Euroliga es el hombre record, máximo anotador histórico, jugador con más partidos y más triples y canastas de dos convertidas (e intentadas) También es el máximo anotador de triples de la historia de finales a cuatro (junto a Holden) En su club de toda la vida, el Barcelona (sólo hubo aquel paréntesis en Memphis, donde, como no, dejó, o al menos igualó, otro record, el de triples anotados por un partido por un “rookie”, con sus 8 dianas ante los Hornets de New Orleans… además de quedarse a sólo dos triples del record de canastas de esa distancia anotadas por un novato durante una temporada), también es el hombre record. Nadie ha jugado más partidos ni anotado más puntos vestido de azulgrana.



Navarro llega a tan gigantesca cifra gracias a su constancia verano tras verano con la selección absoluta después de su paso por los inolvidables “juniors de oro”, ya que pese a su conocida y crónica fascitis plantar que le tiene mermado en los últimos años, nunca ha conocido lesiones graves.  Debutó muy joven, con 20 años recién cumplidos, en el verano de los Juegos Olímpicos de Sidney 2000 junto a un Raül López posteriormente castigado por un calvario de conocidas lesiones. Abanderó el cambio generacional que se haría evidente el año siguiente, cuando en 2001 llegaban a la absoluta Felipe Reyes, Pau Gasol. Junto a los ya consolidados Carlos Jiménez y Jorge Garbajosa y posteriores incorporaciones como Rudy Fernández, José Manuel Calderón, Alex Mumbrú o Marc Gasol, nos darían los años más dorados de nuestro baloncesto, un campeonato mundial, dos platas olímpicas y un dominio incontestable en los campeonatos de Europa.


El de 2017 será el último torneo internacional de Navarro con la selección de nuestro país. Una cita a la que llega envuelto en críticas, mayores aún que el pasado verano cuando Scariolo contó con su concurso en los Juegos de Río (donde en un rol muy secundario, hizo un buen trabajo) Lo cierto es que el jugador aún sigue aportando, y máxime tras la lesión de Llull su concurso parece necesario. El peso en la anotación exterior recaerá principalmente en Abrines, San Emeterio, y un Sergio Rodríguez que posiblemente coincida muchos minutos en pista con Ricky Rubio y con libertad para mirar aro. Apostamos que Joan Sastre ganará la pelea a Rabaseda en la lucha por el puesto de alero que queda libre, siendo Sastre otra buena garantía en el tiro exterior, pero Navarro nos sacará de más de un apuro, que nadie lo dude. 


No sólo Juan Carlos Navarro fue homenajeado anoche. La Asociación de Baloncestistas Profesionales, presidida por Alfonso Reyes, no se olvidó de cinco grandes jugadores que han puesto fin a sus carreras en la cancha esta temporada. Prigioni, Nocioni, Montañez, Rejón y Jesús Fernández. El baloncesto español sigue cuidando a sus héroes.    



Prigioni y Chapu, dos de los homenajeados ayer.



jueves, 10 de agosto de 2017

EN ESTADO DE SHOCK








Comenzaba la preparación de la selección absoluta esta semana en Tenerife, la España “A” (en las semanas anteriores otro combinado del que salieron Sebas Saiz, Diop u Oriola había disputado sendos partidos ante Israel), con 16 jugadores y la idea por parte de Sergio Scariolo de ir descartando algún nombre una vez abandonada la isla. Lo que no podía sospechar nuestro seleccionador es que los descartes no iban a ser producto de sus decisiones, si no del maldito azar. 


Primero conocíamos la noticia de que Ilimane Diop veía truncadas sus opciones (peleaba con Oriola por ocupar la plaza interior que deja libre Mirotic) de pasar el corte debido a una lesión en el cuádriceps. Al no tratarse de un peso pesado del equipo, sino de un jugador joven cuya aportación, de llegar al Europeo, posiblemente no pasase de ser testimonial, el cuerpo técnico decidió no correr riesgos. Hasta ahí todo normal. Entre varios jugadores luchando por uno o dos puestos hay que apostar por el que, dando por sentada la calidad del baloncestista, esté en mejor forma. 


Pero el cataclismo llegó en la jornada de ayer. Corría el ecuador del primer cuarto del partido que enfrentaba a nuestra selección frente a la Bélgica de Axel Hervelle cuando Sergio Llull intentaba un cambio de ritmo ante el exterior rival Lecomte. Un mal gesto en su pisada le llevaba al suelo profiriendo alarmantes de dolor. Las imágenes nos hacían recordar otras terribles infortunios que acabaron en gravísimas lesiones que en muchos casos han truncado las carreras de excepcionales baloncestistas. Personalmente se me vino a la cabeza la lesión de Ricky Rubio en Marzo de 2012 cuando defendía a Kobe Bryant, y en efecto el resultado ha sido el mismo: la tan temida rotura de ligamento cruzado anterior. Al menos seis meses de baja. 


Cuesta expresar con palabras lo que sentimos todos los aficionados al baloncesto anoche. Desde aquella lesión de Ricky ya comentada no me sobrecogía tanto una imagen, y es que tanto en el caso del base de El Masnou como en el del Aeroplano de Mahón hablo de dos de mis jugadores favoritos, de quienes más me hacen disfrutar a la hora de ver un partido de baloncesto. Fue una noche jodida. Algunos quizás piensen que exagero, pero imagínense que les dicen que durante un año no van a poder ver ni escuchar a su grupo musical favorito, por ejemplo, ni ver su serie de televisión favorita, ¿no sería un drama? Si hay un dramatismo del que procuro huir es el de los resultados. A mí lo que me importa de verdad es disfrutar. Si en mano estuviera, como madridista, firmaría que mi equipo no ganase un solo título la próxima temporada pero que Llull pudiese jugar todos estos meses que va a estar lesionado. Y es que no hablamos de una lesión cualquiera. Jugadores como Derrick Rose saben bien el impacto que una rotura de ligamentos tiene en tu carrera, física y psicológicamente. En el caso de Llull hablamos de un jugador en plena madurez, que llevaba dos años a un nivel escandaloso y posiblemente siendo el mejor jugador del baloncesto FIBA en la actualidad. En ese sentido la lesión no cortará su progresión, la cual ya parecía completa (aunque a veces hemos tenido la sensación de que Llull no conoce techo), pero este nivel superlativo alcanzado a sus 29 años, fácilmente pudiera haber sido prolongado hasta los 33 o 34 de no mediar lesiones de por medio. Es una incógnita que Sergio Llull veremos dentro de unos mesese, en su retorno a las canchas. Echando la vista atrás recuerdo el curioso caso de mi admirado Chechu Biriukov, lesionado de gravedad de la rodilla en 1990 y que a su regreso nos sorprendió siendo un jugador físicamente más fuerte, más metido en la zona y jugando al poste, y menos prolijo en aquel peculiar lanzamiento de tres que tanto nos enamoraba.   


Pensando en el futuro inmediato, el marrón para Scariolo es considerable. Una de sus piezas maestras fuera del Eurobasket. Aquel chaval que en 2009 recibía la total confianza del italiano en su primer verano con la selección, con aquel comentado final de partido ante Turquía, ocho después se presentaba como la gran estrella exterior de España. El palo fue tan gordo que el equipo español quedó, como el resto de los aficionados, tanto los presentes en el Santiago Martín como los espectadores de Teledeporte, en auténtico estado de shock. Un estado de shock aprovechado por Bélgica para pasar por encima de nuestros jugadores en un partido donde el resultado fue lo de menos. Ni siquiera hubo ganas para festejar la hazaña de Navarro, superando a Epi como jugador con más internacionalidades absolutas.


Poco tiene donde elegir ya nuestro seleccionador. Aún no hay lista oficial, pero todo parece indicar que nuestro roster definitivo será el de Vives, Ricky, Chacho, Navarro, San Emeterio, Sastre, Abrines, Pau, Marc, Willy, Juancho y Oriola. Aunque escuchando las preocupaciones defensivas de Scariolo, guardemos un voto de confianza a la posibilidad de que Rabaseda, jugador abnegado en tales tareas, pueda llegar al Eurobasket. 


Y pensando a medio plazo, la afición madridista se enfrenta al abismo. Sin su jugador estrella, su líder absoluto, su referente anímico y emocional, el hombre de las canastas imposibles y con quien mientras esté en pista no hay un partido perdido. Doncic y Campazzo (de quien todavía no se ha oficializado su presencia en el primer equipo el próximo curso, a la espera de que reciba su pasaporte español) no parecen suficientes para soportar el peso de toda una temporada tan cargada de partidos (y partidos exigentes) como la que le espera al Real Madrid. Urge fichar, pero no es tan fácil. La imposibilidad de pujar por Sergio Rodríguez demostró que el club blanco mide su presupuesto, por lo que una estrella de primerísimo nivel (que además no ocupe plaza de extracomunitario, salvo que se pretenda volver a dejar a Thompkins fuera de ACB) parece inviable. Bajo mi muy personal opinión creo que la mejor opción para el Madrid sería intentar hacerse con los servicios de algún joven base nacional que conozca la ACB, que no necesite disponer de “minutadas”, y que se adapte al estilo de Pablo Laso (¿Jaime Fernández?) 



Sea como fuere, y especulaciones al margen, sólo hay una realidad: los aficionados salimos perdiendo con la baja de un jugador que nos hacía levantarnos constantemente de la butaca.




miércoles, 2 de agosto de 2017

EL CHACHO NO FUE EL ÚNICO



Judas, traidor, mentiroso, mercenario, pesetero… son algunos de los, quizás los más suaves, calificativos que ha recibido en las últimas semanas el base Sergio Rodríguez tras oficializarse su fichaje por el CSKA. Pese a que por activa y por pasiva se ha recordado que el Real Madrid no llegó a presentar ninguna oferta oficial por el jugador, un sector del madridismo sigue considerando que el Chacho no debería, bajo ningún concepto, vestir la camiseta de uno de los grandes rivales europeos del equipo blanco, en una muestra más de un fanático talibanismo que exige obediencia ciega y casi se diría esclavitud ante la entidad madridista obviando lo más maravilloso que puede tener un ser humano: el libre albedrio.


Hemos recopilado una serie de casos, una decena de nombres, más o menos ilustres del reciente pasado madridista (el que alcanzo a recordar), protagonistas también de desencuentros, salidas precipitadas, fugas y demás vicisitudes… al criterio del lector dejo que lo consideren traiciones, o simplemente escenarios naturales del deporte de elite. Juzguen ustedes.



FERNANDO MARTÍN (1981-1986/1987-1989): Uno de los grandes mitos del baloncesto madridista, y sin duda el gran mito de la década de los 80. En 1985 comienza su idilio con el baloncesto profesional estadounidense, probando con unos New Jersey Nets que se habían hecho con sus derechos vía draft. Pospondría su aventura NBA para el verano siguiente, pese al ofertón del Real Madrid (la prensa de la época habla de unos 50 millones de pesetas, el mayor sueldo de Europa en aquellas fechas), empeñado en retenerle para paliar el golpe de efecto del fichaje de Andrés Jiménez por el Barcelona. El Madrid perdió a su jugador franquicia y la selección española a una de sus estrellas, ya que en aquel momento los profesionales NBA no podían jugar competiciones internacionales. Lejos de suponer un trauma o quebranto emocional, la noticia llenó de orgullo al baloncesto nacional y en particular al madridismo. Su carrera en Estados Unidos fue anecdótica, pero para siempre quedará su condición de pionero, de rompedor de moldes establecidos. Volvió al club de sus amores a la temporada siguiente, donde jugó dos temporadas más hasta su desgraciado fallecimiento aquel maldito domingo de Diciembre de 1989.


DRAZEN PETROVIC (1988-1989): Uno de los mayores genios de la historia de este deporte. Vistió la camiseta madridista sólo una temporada, la cual sigue instalada en la memoria del aficionado blanco. Después de que el Barcelona no se decidiese a contratar al jugador de Sibenik, Ramón Mendoza no se lo pensaba para unir a la “bestia negra” madridista que lideraba la Cibona de Zagreb de los 80 a los Martín, Biriukov y compañía, pese a que eran notorias las diferencias con algunos de los pesos pesados del vestuario blanco (Corbalán e Iturriaga prefirieron abandonar la nave antes de compartir equipo con quien les había humillado tiempo antes en la pista, y con Fernando Martín la relación era inexistente, no podía ser de otro modo cuando Drazen había escupido a la cara al ala-pívot madridista después de que éste le tendiese la mano tras un partido en Zagreb) 160 millones por 4 años fue el contrato firmado por el croata. Contrato que rompió el primer año con su fuga a Portland pese a manifestar en la prensa española que no estaba negociando con la franquicia de Oregon. Tras varios dimes y diretes, finalmente a mediados de Agosto de 1989 saltaron las alarmas cuando el jugador no apareció al entrenamiento matutino del equipo. Tras comprobar que tampoco se encontraba en el domicilio, las investigaciones del club blanco confirmaron que junto a su novia y su representante había cogido un vuelo a Estados Unidos a través de la compañía American Airlines. Desde Portland llegó a declarar a Gigantes que volvería al Real Madrid en tres temporadas. Pese a todo, gran parte del madridismo le tiene en un pedestal.    



Los culebrones de Drazen.



ARVYDAS SABONIS (1992-1995): El “Zar” lituano emprendía su particular camino de redención tras su calvario con el talón de Aquiles con su sorprendente y rocambolesco (algún día hablaremos de ello en profundidad) fichaje por el Valladolid. Pese a no llegar a jugar nunca en su carrera al 100% de sus posibilidades (uno de sus médicos llegó a declarar que lo hacía al 30%), su calidad era tan descomunal que incluso un Sabonis mermado podía dominar Europa. Tras la amarga experiencia con Petrovic, Mendoza se lanzó a por la otra gran figura del baloncesto continental. 300 millones de pesetas anuales tuvieron la culpa. Pero no todo eran días de vino y rosas alrededor del lituano. Lorenzo Sanz, por aquel entonces vicepresidente madridista, era partidario de rebajar el sueldo del “Zar”, y compañeros de directiva incluso hablaban de venderlo, dado lo deficitario de la sección de baloncesto. Se encontraron con la firme oposición del llorado Mariano Jaquotot, quien luchó contra viento y marea por mantener el baloncesto madridista. En 1995 Sabonis acabó contrato y con la Copa de Europa bajo el brazo aceptó la mareante oferta de (otra vez) Portland, desestimando la renovación con el Real Madrid. Se despidió entre lágrimas en rueda de prensa y todo el madridismo entendió que el gran Sabonis merecía probar la aventura NBA. Fue un “rookie” atípico que llegó a jugar 7 temporadas en la franquicia de Oregon. Con 39 años se dio el gusto de jugar su última temporada en su casa, en el Zalgiris Kaunas, haciendo aún un baloncesto de escándalo y siendo MVP de la Euroliga.


JOE ARLAUCKAS (1993-1998): Después de despuntar en Málaga y Vitoria, Ramón Mendoza se hacía en verano de 1993 con los servicios de este ala-pívot de gatillo fácil para formar junto a Arvydas Sabonis una de las mejores (aunque de corta vida, sólo dos temporadas juntos) parejas interiores de la historia del baloncesto madridista. Recordado por su Copa de Europa del 95 y por su record anotador de 63 puntos en Euroliga ante el Buckler Bolonia, en 1996 renovó su contrato por tres temporadas más, de las que sólo cumplió dos. A partir del año siguiente comenzaron las desavenencias con el club, al que amenazó con demandar por impago. Desavenencias centradas en la figura del entrenador Miguel Ángel Martín, quien le llegó a apartar del equipo. En 1998 negociaría con el club la rescisión de su contrato para fichar al año siguiente por el Aris griego.   


DEJAN BODIROGA (1996-1998): El polivalente jugador serbio fichó por el Real Madrid en verano de 1996 por dos temporadas, aunque la intención del club después del primer año era ampliar su contrato. No lo lograron y una vez libre de ataduras contractuales aceptó la desorbitada oferta del Panathinaikos (450 millones por dos años, según la hemeroteca) para jugar en Grecia. Volvería a España… para recalar en el eterno rival, un Barcelona con el que lo ganaría todo. 


RAÜL LÓPEZ (2000-2002/2006-2009): Aunque parezca mentira a día de hoy, en aquella espectacular generación de los “Juniors de Oro” que ganaron sendos campeonatos europeo y mundial en 1998 y 1999, la gran estrella no era Pau Gasol (de hecho era suplente, siendo Germán Gabriel y Felipe Reyes la pareja interior titular) Al de Sant Boi se le veían maneras, pero al igual que en fútbol la revolución parecía llegar con los “bajitos”, con una pareja exterior absolutamente espectacular formada por Juan Carlos Navarro y Raül López. Con sólo 20 años el base de Vich era el protagonista del segundo traspaso (tras Milan Gurovic) más caro de la historia de la ACB. 350 millones de pesetas depositaba un recién llegado Florentino Pérez en las arcas del Joventut de Badalona para hacerse con los servicios del joven mago, quien no obstante se presentaba al año siguiente al draft de la NBA para ser elegido en el puesto 24 por Utah Jazz. Cumplió dos años de su contrato de cinco, y una vez pagada su cláusula de salida voló a Estados Unidos con el sueño de convertirse en el sucesor de John Stockton, tarea que no tengo duda hubiera culminado de no haber sido un asiduo visitante de enfermerías y quirófanos. El Madrid se guardaba sus derechos para Europa, pero la realidad era que tres años después el genio barcelonés volvía a la ACB, sí, pero al millonario Akasvayu Girona después de un acuerdo entre el club catalán y el Madrid, a pesar de que el conjunto entrenado por aquel entonces por Maljkovic no tenía base puro (Mous Sonko desempeñaba esa labor) Después de una mala temporada de los blancos, el club iría decididamente a por el base, convirtiéndose en pieza clave del equipo de Joan Plaza hasta que Ettore Messina decidió no contar con sus servicios.


MICKAEL GELABALE (2004-2006): Una de las apuestas de un Boza Maljkovic quien demostraba tener buen ojo con los jóvenes (fue el responsable también de la llegada del belga Hervelle) fue el alero francés fichado por dos años con opción a otros dos más. El club no pudo ejecutar dicha opción ya que el jugador escuchó la llamada de la NBA y dejó que Seatlle Supersonics ayudase a pagar su cláusula de salida de 700000 dólares. Fue uno de los jugadores claves en el mítico final de liga en el Buesa Arena. Aquel increíble parcial de 0-9 en 48 segundos para dar el título a los de Maljkovic se abre precisamente con un triple del francés.   


NIKOLA MIROTIC (2008-2014): Hasta la irrupción de Luka Doncic, se trataba de la gran perla de la cantera madridista. Con sobrada calidad para la NBA, se presentó al draft de 2011, del que salió elegido en el puesto 23 por Chicago Bulls. Pero no manifestaba prisa por emprender la aventura americana. Incluso en una entrevista concedida a Gigantes del Basket dejaba claro que no se iría del Madrid hasta que no ganase la Euroliga. Sin embargo en el tumultuoso verano de 2014, con la amargura de haber perdido las finales de Copa de Europa y Liga ACB, y a pesar de tener contrato en vigor (y de que el propio club le ofrecía una mejora del mismo), hacía las maletas rumbo a Ohio, desde donde se sigue declarando madridista confeso y sigue tanto a las secciones de fútbol como de baloncesto.


MARCUS SLAUGHTER (2012-2015): El “patito feo” del Madrid de Laso. Cuestionado al principio, acabó ganándose el corazón de los aficionados por su entrega y capacidad defensiva en la cancha, y su implicación con la causa madridista (recordada es su presencia en Munich entre los jugadores del equipo de fútbol tras el 0-4 en Champions) Tanto amor por el Real Madrid no le impidió, no obstante, y pese a tener contrato en vigor, aceptar una muy superior oferta del baloncesto turco, prácticamente triplicando su sueldo. Laso aún le echa de menos.   




Slaughter, madridista feliz... en Turquía.




WILLY HERNÁNGOMEZ (2015-2016): Otra joya de la cantera madridista. Aunque sólo jugó una temporada completa con el equipo senior, en la temporada 2012-13 ya debuta con el primer equipo, siendo posteriormente cedido al Cajasol sevillano. No obstante aquel verano de 2013 el club blanco le renovaba hasta 2017. En 2015 volvía a su entidad de origen, pero su impaciencia por jugar en la NBA le hacía no cumplir su último año. Lo cierto es que parece irle mejor al otro lado del charco, de modo que todos contentos. 



Después de refrescarnos la memoria con estos casos conocidos, cada uno de ellos distinto como distinto es el del Chacho, ¿merece realmente Sergio Rodríguez el linchamiento al que está siendo sometido? En mi opinión, en absoluto. ¿Cuál es entonces la diferencia con otros jugadores que abandonaron el club buscando mejorar su carrera profesional, pero siguen siendo queridos por el aficionado madridista? Creo, por un lado, que gran culpa la encontramos en la existencia de las “redes sociales” (que no padecieron jugadores como Martín o Petrovic), en especial una herramienta como Twitter que no pocas veces ha mostrado el peor lado del ser humano. Una red social en la que es norma jalear desgracias ajenas o insultar desde el anonimato, consigue crear una desastrosa tendencia de una fuerza desproporcionada, y es que los energúmenos “tuiteros”, quienes ellos mismos se vanaglorian de ser “haters” o “trolls” de internet, son los menos, pero son los más escandalosos. Hacen mucho ruido y cuales flautistas de Hamelin consiguen finalmente que muchos aficionados más o menos sensatos se sumen al linchamiento, como ese ejemplar padre de familia incapaz de proferir un exabrupto en su casa o en su trabajo, pero que los domingos, enervado por la fuerza grupal y el sentimiento de tribu se sorprende a sí mismo recurriendo a los más gruesos insultos al árbitro o jugador rival de turno en el campo de fútbol. El viejo mito de Jekyll y Hyde o las teorías freudianas del Yo, Ello y Superyo. El uso de la red social y su cobarde ventaja del anonimato para sacar a pasear tu lado oscuro. Por otro, que hablamos de un jugador tan capital que la huella dejada en el baloncesto madridista todavía es muy profunda. Pese a que algunos intenten engañarse a sí mismos hablando de un jugador sobrevalorado o que no tiene cabida en el Madrid actual, lo cierto es que están recurriendo a un “zorra y uvas” de libro. El Chacho es un jugador absolutamente único, y es ese dolor por haber visto marchar su magia lo que hace que algunos aficionados se pasen de frenada en su llanto por la huida del tinerfeño, de un jugador que marcó un estilo propio y hasta se crearon camisetas con su look barbudo. Sólo cabe confiar entonces en que el paso del tiempo ponga en situación de normalidad la relación de la afición con el genio baloncestístico del Chacho, destinado, guste o no, a ubicarse en un lugar privilegiado dentro del panteón de mitos madridistas.     




El Chacho, creando estilo.



martes, 1 de agosto de 2017

EL CLÁSICO DE TODOS LOS VERANOS




España, ahora sin Reyes, se vuelve a enfrentar al campeón de América.



Ya está aquí una de las cosas que más nos alegran el verano. Y es que en estos días de sol, playa y asueto los partidos de preparación de la selección española de baloncesto de Sergio Scariolo son el complemento perfecto para las tardes y noches veraniegas. Disfrutémoslo, porque con el nuevo cambio del baloncesto de selecciones no todos los veranos vamos a poder hacerlo (por ejemplo, el próximo año, en el que no habrá ningún gran torneo de selecciones), con el paso de los mundiales a años impares y el Europeo a celebrar cada cuatro años en vez de dos. Un cambio triste para los que somos grandes aficionados a este deporte y nos vamos a ver privados de estos deliciosos veranos de baloncesto internacional. Pero esa es otra historia. 


Toca ahora disfrutar de nuestra selección dejándose ver por plazas donde no suele ser habitual su presencia, caso de Tenerife, donde por primera vez en la historia la absoluta va a jugar, en un doble enfrentamiento ante Túnez y Bélgica. No faltará el tradicional partido en la capital, Madrid, en este caso frente a la correosa Venezuela, rival al que también nos enfrentaremos en Málaga. Entre medias un partido en Melilla (ciudad que no se visitaba desde hacía 20 años) ante México. La gira finalizará con dos partidos fuera de España, visitando Bélgica y Lituania respectivamente. 


El plan, por lo tanto, es el habitual, similar a años pasados y que tan buen resultados ha dado a un equipo acostumbrado a ir de menos a más durante los grandes torneos. Acercar la selección a los aficionados españoles en distintas ciudades de nuestro país, y apenas un par de partidos en terreno “hostil”. La calidad de los rivales la podemos estimar en una dificultad media/alta (pese a que muchos aficionados, poco profundos en su conocimiento del baloncesto internacional, tildarán a estas selecciones de poco menos que “bandas”), y lo más importante, todos ellos están preparando sus distintos torneos de selecciones, por lo que la seriedad está asegurada. Túnez es sobre el papel el rival más débil, pero recordemos que se trata de una de las selecciones más potentes de África, campeones del Afrobasket en 2011 y en la última edición, la de 2015, siendo medalla de bronce. Son co-anfitriones de la próxima copa de su continente junto a Senegal, por lo que tienen grandes esperanzas en la cita. Acudirán sin una de sus grandes estrellas, el ex –ACB Michael Roll, apartado de la selección debido a su fichaje por el Maccabi Tel Aviv, en una decisión de marcados tintes políticos (las relaciones entre Túnez e Israel, viejos enemigos en los años 80, no son precisamente cordiales), pero si con el ex –madridista y actual jugador de Dallas Mavericks Salah Mejri. Están dirigidos actualmente por Mario Palma, toda una leyenda de los banquillos africanos. 


Respecto a Bélgica, es una de las 24 escuadras participantes en el próximo Eurobasket, e incluso podría ser rival nuestro en los cruces, ya que pese a encontrarse en el mismo grupo que Serbia, Turquía y Rusia, bien podría superar a Gran Bretaña o Letonia y colarse en octavos de final. En su roster encontramos jugadores sobradamente conocidos por el aficionado, ya que muchos han jugado o juegan en nuestra liga. Es el caso de Jonathan Tabu, Sam Van Rossom, Kevin Tumba o Axel Hervelle, además de uno de los grandes tiradores de la Euroliga, como es Matt Lojeski, la metralleta del Olympiacos. Venezuela por su parte es la sorprendente vigente campeona de América, título obtenido en México en 2015, un torneo para cuya preparación también jugaron en nuestro país y a punto estuvieron de derrotarnos (un palmeo sobre la bocina de Felipe Reyes nos dio la victoria) Son un equipo muy sólido y guerrero, bien dirigidos por un entrenador harto temperamental como Néstor “Che” Garcia. El responsable del milagro venezolano emprenderá una nueva aventura tras el verano aterrizando en nuestro país para dirigir al Fuenlabrada. No llegará solo, ya que precisamente uno de sus jugadores clave, el base Gregory Vargas, también jugará en el sur de Madrid. Antes, como hemos dicho, los veremos por partida doble en nuestro país. México también prepara la Copa América 2017, con el español Sergio Valdeomillos como seleccionador, y un equipo en el que destacan Jorge Gutiérrez, un ex –NBA que recientemente ha probado suerte en el baloncesto turco, el nacionalizado jugador del UNICS Kazan Paul Stoll, o la metralleta del Fuenlabrada Francisco Cruz. Sorprende sin embargo la ausencia del gran estandarte del baloncesto mejicano, Gustavo Ayón, de quien Valdeomillos ha declarado que necesita descansar tras el calendario tan cargado que ha vivido con el Real Madrid. 



Sobre Lituania sobra cualquier comentario. El partido amistoso con el que cerraremos la gira frente a ellos será una reedición de la pasada final continental en 2015, y es que Lituania siempre es candidata a medallas. Veteranos como Kalnietis y Maciulis, estrellas consolidadas como Kuzminskas, Valanciunas o Motiejunas, y jóvenes valores como Domantas Sabonis, conforman una de las selecciones a seguir durante el próximo Eurobasket.  




RUTA Ñ 2017:

  • ESPAÑA - TÚNEZ
  • 8/0822.45hTenerife
  • ESPAÑA - BÉLGICA
  • 9/0822.45hTenerife
  • ESPAÑA - VENEZUELA
  • 15/0820.45hMadrid
  • ESPAÑA - MÉXICO
  • 18/0820.45hMelilla
  • ESPAÑA - VENEZUELA
  • 20/0820.00hMálaga
  • BÉLGICA - ESPAÑA
  • 23/0820.30hBruselas
  • LITUANIA - ESPAÑA
  • 25/0820.15hVilnius