domingo, 4 de septiembre de 2011

BUSCANDO A ARISTÓTELES DESESPERADAMENTE

Gran jornada baloncestística la de hoy en el Eurobasket de Lituania, con una selección española que ha firmado una primera parte de libro, en la que aprovechándose de un rival que propone un estilo de juego rápido y a campo abierto que nos viene fenomenal, ha hecho una exhibición de concentración, seriedad y selección de tiro. Parecía claro que contra los lituanos era un partido ideal para martillear desde el perímetro y que nuestro juego exterior tomase responsabilidades. Así ha sido.  


Por lo tanto parece que la euforia, esa peligrosa compañera, vuelve a instalarse en el entorno mediático de nuestra selección, cuando hace tres días sin embargo exagerada e injustamente se cargaban las tintas contra el grupo de Scariolo, y sobre todo contra el técnico, por no haber ganado solventemente a una buena Polonia a la que se tuvo controlada durante prácticamente todo el partido, y sólo la relajación final hizo peligrar el marcador. Relajación que también hemos visto hoy en los minutos finales, por cierto. Los grandes entrenadores siempre piden a sus jugadores trabajar al margen del resultado, pero inconscientemente es difícil mantener la concentración cuando ves a tu rival muy lejos en el electrónico.  


Aquí una vez más seguimos apostando por la mesura, y el equilibrio aristotélico, la virtud en el término medio. ¿Cuál es la auténtica España?, ¿la selección gris que tiene que recurrir a las mejores versiones de Pau Gasol y Navarro para derrotar a Polonia, o la que firma una primera parte sobresaliente con todos los jugadores aportando frente a Lituania? Evidentemente ni la una ni la otra, o en todo caso ambas, las dos caras de la misma moneda. Volvemos a repetir que esto no es la play-station, no se trata de darle a un botón y que funcione la maquinita. Los condicionantes humanos, tan sencillos de entender como que cualquier ser humano, usted, yo, quien sea, no tiene el mismo estado de ánimo hoy que ayer, ni rinde en su trabajo hoy igual que mañana, son los que hacen que cada partido, como dice el tópico, sea un mundo.  


Mañana Turquía me parece un rival más dificultoso que Lituania, no quiero decir con esto que me parezca mejor selección, que no es así, pero por estilo de juego y perfil de jugadores es una selección que nos va a costar muchísimo más derrotar que Lituania. Los anfitriones son unos rivales que nos vienen muy bien por sus características y su ritmo de juego. Contra Turquía lo lógico es que veamos un partido más trabado y físico en el que no podamos correr tanto ni realizar ataques tan rápidos y sorpresivos. Los otomanos además están obligados a ganar tras su soprendente derrota frente a una Polonia que está haciendo un Eurobasket brillante dentro de sus posibilidades. La exigencia que impusimos a nuestra selección de tener que apalizar a una selección polaca que ha sido capaz de doblegar a los subcampeones del mundo, muestra una vez más la poca prudencia y humildad con la que afrontamos una cita de este tipo. Ningún rival es fácil, ningún enemigo es pequeño. Tópicos bélicos que debemos tener siempre bien presentes. Ningún partido está ganado de antemano. Mañana por tanto toca volver a disfrutar de los dos sentimientos que más nos provoca este juego: sufrimiento y placer. Esperemos que el camino de lo primero nos lleve a la consecución de lo segundo. Mientras tanto seguiremos buscando a Aristóteles por las canchas de Lituania. 

Sabonis en Panevezys, el suegro ideal.

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