sábado, 19 de noviembre de 2011

FUNNY GAMES

Quería dedicar esta entrada a lo que yo llamo ya "el triunfo de Laso". Con un balance en temporada de 10-4, no parece una marca apabullante para un equipo como el del Real Madrid, pero resultados al margen hay ya una victoria clara en el baloncesto propuesto por Pablo Laso para el Real Madrid: el del disfrute del aficionado que ve por fin a su equipo jugar sin miedo al fallo, correr la pista, pensar en atacar más que en defender, y ofrecer un espectáculo estético que siempre ha estado presente en este deporte, y que desgraciadamente con la aparición de entrenadores demasiado obsesionados con la pizarra y dispuestos a cortar las alas a los jugadores más imaginativos, hemos visto difuminarse en demasiadas ocasiones, como si la posibilidad de ser un equipo ganador estuviera reñida con la diversión para el aficionado. Afortunadamente no es así, que nadie nos engañe.  


Paul Westhead os lo dice claro: "¡Corred como cabrones!"




Pero no son sólo buenas las noticias para el aficionado no resultadista por parte del Madrid de Laso. Si echamos un vistazo a la Leb Oro, la antesala de nuestra Liga Endesa, vemos que el liderazgo está en manos del Iberostar Canarias, con una marca de 8-2 que viene acompañada de nada menos que 940 puntos en esos 10 partidos disputados hasta la fecha. Es decir, una media exacta de 94 puntos por partido. Una pasada. Su última víctima ha sido uno de los gallos de la competición, el Ford Burgos, al que anoche endosó 90 puntos. El Real Madrid en Euroliga lleva la extraordinaria media de 90 puntos por partido, algo sensacional en un torneo en el que nos han vendido la moto de que sólo se puede ganar a base de defensa.  


Pero es que esa es otra de las grandes mentiras de los picapedreros del baloncesto. El aficionado puede tender a pensar que uno de esos insulsos partidos que acaban con un marcador de 60-50 ha sido un encuentro muy brillante en lo defensivo, pero no tiene porque haber sido así. Plantear partidos a posesiones de 22-24 segundos, con jugadores atemorizados desde la banda ante el tiro por muy claro que lo vean si no han transcurrido los segundos y los pases pactados por el entrenador, conlleva juegos con un número de posesiones y de ataques, y por tanto de tiros, mucho más limitados que partidos planteados a posesiones de 10-12 segundos. Si uno ve partidos como el Unicaja-Real Madrid, o el Real Madrid-Efes (repito, si los ve, no si se queda sólo en el resultado), dificilmente puede decir que el Real Madrid "no defiende" o incluso que "defiende mal". La actividad e intensidad defensiva sobre todo exterior, la formidable presión en las líneas de pase, está siendo una de las grandes armas del Madrid de Laso para precisamente poder jugar a la carrera. El viejo axioma de "defensa-rebote-contrataque", y si no hay rebote porque has robado antes, o hecho perder el balón al rival con tu presión, aún mejor. Por tanto la idea de que un equipo que juegue descaradamente al ataque no trabaja en defensa no tiene ningún sentido. No obstante el equipo de Laso tiene mucho que mejorar, y mucho que mejorar en defensa, claro, sobre todo en la defensa interior y en la facilidad con la que les hacen puntos bajo canasta, pero ya analizaremos eso con más detalle en otra ocasión, hoy es sábado, y toca entrada "ligera".  


Congratulémonos los aficionados porque haya entrenadores como Alejandro Martinez en Canarias o Pablo Laso en Madrid decididos a que aquello por lo que les pagan, es decir, las victorias, no vayan reñidas con el disfrute del aficionado que paga la entrada. Al margen de resultados, ya están consiguiendo un gran triunfo. El de volver a llevar espectadores a los pabellones.  


Canarias se divierte.




Por último, un par de recomendaciones. El gran Gonzalo Vazquez vuelve a deleitarnos con otra joya de literatura deportiva en su blog del Punto G, que tiene en esta ocasión como protagonista indirecto precisamente a uno de los grandes apóstoles del baloncesto ofensivo, el ritmo alto y la velocidad en el juego: Paul Westhead. Un relato escalofriante que no se deben perder. Y lo otro, bueno, más que una recomendación es un poco de publicidad y auto-bombo, ya que esta noche estaré haciendo una de esas cosas que más me gustan: pinchar discos de vinilo de rock&roll. Será en el Weirdo, un nuevo garito de la noche malasañera de Madrid que tiene blog vecino.  


¡Feliz sábado!  

No hay comentarios:

Publicar un comentario