miércoles, 18 de julio de 2012

FRANCIA: EXPLOSIÓN RETARDADA


Si uno se imagina una camada de baloncestistas en la que lleguen a convivir nombres como los de Tony Parker, Nico Batum, Boris Diaw o Joakim Noah, parecería claro que estaríamos hablando de un equipo con las más altas posibilidades, y capaz de dominar este deporte al menos al nivel continental. Sin embargo no sucede así con esta selección francesa que ve como su mejor generación histórica de jugadores una y otra vez se quedan a las puertas de la gloria, o incluso las más de las veces se llevan sonoros y decepcionantes batacazos. De modo que la reciente y brillante plata europea del pasado año en Lituania se antoja demasiado poco para una selección que parecía encontrar el equilibrio entre los veteranos Parker, Diaw y Florent Pietrus y las nuevas emergentes figuras del baloncesto galo. Su trayectoria olímpica tampoco es para echar demasiados cohetes, dos platas muy espaciadas en el tiempo, 1948, y Sydney 2000, donde destacaban nombres como los de Rigaudeau, Bilba, Bonato, Risacher o Weiss. Tras aquella gloria olímpica vino una bajada a los infiernos (no se clasificaron para los Juegos de 2004 ni 2008) de la que se tratan de recuperar ahora con la lustrosa y exuberante generación actual plagada de nombres NBA, a los que Vincent Collet intenta hacer funcionar como un equipo, a la espera de que la bomba de jugadores que tiene entre sus manos definitivamente estalle en una explosión de efectos retardados.

Por tanto es una de las selecciones más fáciles de descifrar de todo el torneo. A Francia la conocemos bien, con sus numerosas virtudes, pero también con sus enormes carencias a la hora de interpretar el juego en ataque estático. Excesiva dependencia anotadora de Parker, y sólo De Colo y Diaw parecen jugadores con la suficiente inteligencia para saber sacar ventajas en determinados momentos independientemente de su calidad. Calidad que le sobran a jugadores como Gelabale o sobre todo Batum, pero cuyo juego es bastante previsible. La idea es tratar de darle continuidad al éxito de Lituania, de modo que la joven estrella Evan Fournier, quien posiblemente tuviera ya sitio en el roster, tendrá que esperar. Más extraña resulta la ausencia de Antonie Diot, quien se perdió el pasado Eurobasket por culpa de una lesión y en quien ahora no parece confiar Collet, cuando precisamente la mayor carencia de Francia se observa en la dirección del juego estático. De cualquier modo, potencial tienen para luchar por las medallas, pero al mismo nivel que Rusia, Brasil o Argentina o incluso Lituania. Se moverán en ese delicado alambre en el que el mínimo tropiezo te deja sin opciones, pero las semifinales como aspiración debe ser un objetivo real. Uno de sus puntos fuertes será la rotación y el banquillo, junto a Estados Unidos y España parece el equipo más profundo en ese sentido, y será habitual verles usando 10-11 jugadores por partido.  

Amigos y residentes en San Antonio


BASES: Parker siempre ha sido mejor anotador que director, Bokolo no es un gran lector del juego y practica un estilo monocorde, y De Colo seguimos sin saber si es un base o un escolta. En definitiva, su dirección del juego es deficitaria, no así la posición de base en sí, ya que Parker es directamente uno de los mejores del mundo en determinados aspectos, sobre todo en penetración y encarando el aro, donde es un auténtico rayo.

ALEROS: Física y química. El físico lo pondrán los portentosos Gelabale y Batum, y la química el todoterreno Diaw, jugador de magnífica cabeza y posiblemente el baloncestista que mejor sabe ver el juego de toda Francia. El actual jugador de los Spurs alternará posiciones en la cancha como en él suele ser habitual, no brillará en números, pero será decisivo. El gran problema de sus alas, como de toda la selección, su falta de brillantez en el tiro exterior con el consiguiente sufrimiento ante defensas zonales. 

PIVOTS: La ausencia de Joakim Noah supone un duro revés para Collet, que se ve privado de su gran referencia interior a ambos lados de la cancha. No parece una posición demasiado endeble si pensamos que cuentan con hombres como el reciente campeón NBA Ronny Turiaf (aunque jugase tres minutos en todas las series finales), que vuelve al combinado galo tras dos ausencias consecutivas los últimas veranos, Florent Pietrus, Ali Traoré, y sobre todo un Kevin Seraphin que ante la ausencia del pívot de los Bulls debe dar un paso adelante con la camiseta de su país. Un juego interior muy físico, fuerte atrás, duro en el rebote, pero escaso de talento ofensivo. Un buen ejemplo de lo que es realmente esta selección, mucho músculo, pero justitos de juego.   

Turiaf, meditando sobre el sentido de la vida... o pensando en la cena.


PLANTILLA:

Jugador
POS
ALT
AÑO
Equipo
5
Nicolas Batum
Alero
201
1988
Portland Trail Blazers (NBA)
6
Fabien Causeur
Escolta
193
1987
Caja Laboral (Liga Endesa)
7
Yakhouba Diawara
Alero
200
1982
Cimberio Varese (Lega)
9
Tony Parker
Base
188
1982
San Antonio Spurs (NBA)
10
Yannick Bokolo
Base
188
1985
BCM Gravelines (Francia)
11
Florent Pietrus
Alero
202
1981
Valencia Basket (Liga Endesa)
12
Nando De Colo
Escolta
195
1987
San Antonio Spurs (NBA)
13
Boris Diaw
Ala-pívot
203
1982
San Antonio Spurs (NBA)
14
Ronny Turiaf
Pívot
206
1983
Miami Heat (NBA)
15
Mickael Gelabale
Escolta
200
1983
Khimki (Rusia)
8
Kevin Seraphin
Pívot
206
1989
Washington Wizards (NBA)
4
Ali Traoré
Ala-pívot
205
1985
Lokomotiv Kuban (Rusia)

Posible quinteto titular:                                  Segunda unidad:

Parker                                                            Bokolo
Batum                                                            De Colo
Gelabale                                                        Diawara
Diaw                                                               Pietrus
Seraphin                                                        Turiaf

Papel secundario:    Causeur y Traoré  

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