¡SÍGUENOS DESDE TU CORREO!

viernes, 29 de junio de 2012

DÍAS DE FURIA


Hace un calor que te Torrance.



Amigos, llevo toda la semana sin dormir, sufriendo terribles pesadillas nocturnas, atormentado por insufribles jaquecas, padeciendo molestos picores en todo el cuerpo, sarpullidos, sufriendo espasmos y contusiones y apenas sin poder expresarme más allá que por tímidos balbuceos. De modo que llegado al viernes en tan lamentable estado he ido a consultar a mi médico de cabecera, Julius Erving, el Dr. J, y al visitarle me ha sugerido “querido señor K, tiene un aspecto realmente terrible, ¿ha escrito algo esta semana?”, por lo tanto enseguida caí en la cuenta, ¡el blog!, ¡toda la semana sin escribir una maldita línea! 

Salí de la consulta hecho un hombre nuevo, era un hombre tan nuevo que de llamarme Paul sin duda sería un actor rubio de ojos azules. Corrí a casa, encendí el ordenador, y me dispuse a escribir… pero enseguida llegó la hora de irme al trabajo. 

Y así va transcurriendo esta lenta, asfixiante, agotadora semana laboral. No creo que sea de buen gusto hablarles de mi vida, tan sólo les diré que en una semana en la que se junta final de mes, final de trimestre y final de semestre, estas cosas en las que ando metido y a las que la vida me ha llevado para poder ganarme el pan y seguir comprando la Gigantes todas las semanas se convierten en una infernal locura que hacen que no me quede otra que cruzar todos los días el umbral de la puerta de mi oficina canturreando eso de “malos tiempos para la lírica” mientras pienso en Jack Torrance tecleando compulsivamente su vetusta Adler escribiendo aquello de “all work and no play makes Jack a dull boy”. El mundo moderno, amigos.   

Otro referente del Apocalipsis moderno, Bill Foster, lo mismo te vale para  irse a currar a la ofi que para liarse a tiros en un burguer.


Pero no quiere decir eso que no sigamos caminando por la vida con un balón de baloncesto por cabeza, y que no estemos expectantes ante lo que sucede a nuestro alrededor en relación al mundo de la canasta, por ello vamos a contarles de forma resumida los avatares que más nos han llamado la atención de este mundo en las últimas fechas, y ya los intentaremos desarrollar de manera más densa en las próximas jornadas, si el tiempo nos lo permite. 

Sergio Scariolo da la lista para Londres, de donde habrá que descartar a un jugador, todo parece indicar una vez más que será Rafa Martinez. No hay sorpresas, los mismos que para la pasada Eurocopa entrando con justicia Sergio Rodriguez por Ricky Rubio. Carlos Suárez, tras el “affaire” de la pasada temporada no acude en esta ocasión ni como invitado. También hemos conocido que doble campeón de la NBA Dwyane Wade causará baja en dichos Juegos, otra ausencia más para quienes aún así siguen siendo los grandes favoritos al oro. Únicamente con que jugadores como LeBron James, Kevin Durant o Kevin Love sean capaces de mostrar el superlativo nivel de juego de la temporada habrá que admitir que nuestra lucha real debe ser por la plata, máxime cuando las ausencias de Ricky, la fascitis plantar de Navarro, o los problemas de Rudy, hacen que no lleguemos en nuestro momento idóneo. También podemos anticipar que pase lo que pase habrá palos por doquier para Scariolo. Si ganamos, es que los chicos son muy buenos, si perdemos, será toda la culpa para el italiano. En definitiva algo muy español, y aquí nos quedaremos los cuatro locos de siempre defendiendo a la gente que creemos que sabe de esto, aunque no descartemos que el twittero medio, lata de cerveza en mano tirado en el sofá sepa más de baloncesto que un entrenador que lleva casi tres décadas de exitosa carrera profesional. Total, si ya sucede con el fútbol, porque no con el balón naranja.      

En cuanto acabemos de despellejar a Del Bosque iremos a por ti, ¡loco!


Siguiendo con la selección y nuestro basket, Jorge Garbajosa, nuestro gran Garbo, se retira. Gloria y honor para quien fue posiblemente el mejor cuatro del baloncesto europeo a mediados de la pasada década, pieza clave para nuestro oro mundial del 2006, y a quien las lesiones y diversos problemas físicos nos han arrojado una imagen suya muy por debajo de su mejor nivel. Seguirá vinculado al baloncesto profesional por medio de la FEB, ya que al fin y al cabo, y como siempre ha dicho el de Torrejón, su club de verdad a lo largo de su vida no ha sido otro que la selección. 

Nadie escapa de la crisis. Primero fue el cataclismo de la desaparición del Ros Casares, nada menos que el mejor equipo de Europa de baloncesto femenino en la actualidad. Luego la imposibilidad de ascender para un club como el Iberostar Canarias después de hacer una temporada espectacular con un baloncesto vertiginoso y realmente atractivo con varios partidos por encima del centenar de puntos, y ahora es la renuncia al ascenso del Menorca, que además apunta a la desaparición. Esto se hunde, olemos a pobreza, y el baloncesto no es una excepción. Podemos echar un vistazo a un deporte hermano como el balonmano, ver lo que está pasando, y echarnos a temblar. No quiero meterme en temas políticos ni pecar de tremendista y apocalíptico, pero amigos, nos han vendido y exprimido. Cuando nuestros líderes políticos nos piden sacrificio, equivocan intencionadamente el concepto. No se trata de que nos sacrifiquemos, es que ellos ya nos han sacrificado, como el viajero que vuela en globo y necesita liberarse de peso para que su vehículo ascienda a los cielos, eso han hecho con nosotros. Tirarnos por la borda para ellos no perder ni un privilegio.    

That's entertainment


Al otro lado del charco, sin grandes sorpresas en el draft de la NBA. El espigado Anthony Davis ha sido elegido en primera posición por los Hornets de Nueva Orleáns por delante del alero Michael Kidd-Gilchrist escogido por los Bobcats de Michael Jordan. Hablan maravillas de este jugador, y el tiempo dirá si Nueva Orleáns ha acertado con la elección de Davis o nos encontraremos con otro caso en el que la obsesión por draftear un pívot deja pasar oportunidad históricas para algunos equipos, como sucedió con Portland por dos veces, dejando escapar a Kevin Durant para ir a por Gregg Oden, o con el sangrante caso de Sam Bowie por delante del propio Jordan. El compulsivo anotador Bradley Beal se va con el número 3 a Washington. Mis amados Pistons, en la posición novena, se han hecho con uno de los grandes centers de la promoción, Andre Drummond, jugador de gran talento pero cabeza poco amueblada según dicen (si no fuera así seguro que hubiera salido en una elección más alta), veremos como se compenetra con el gran Greg Monroe, quien en sólo su segundo año ya ha demostrado que puede ser uno de los mejores pivots de la liga, quien sabe, quizás estemos ante el nacimiento de uno de los frontcourts históricos de la NBA, soñar no cuesta dinero, ya saben.   

Welcome to the MoTown!!


Llama la atención que no haya sido drafteado Scott Machado, uno de los bases con mayor facilidad asistente de los últimos años en “college”, de modo que quizás lo veamos por Europa próximamente. 

Y Pau, de momento, no se mueve…  

viernes, 22 de junio de 2012

EL ANILLO DEL REY

LeBron bendecido por la leyenda Bill Russell, el auténtico "Señor de los anillos".


El título de nuestra entrada parece el nombre de alguna novela de fantasía heroica en la mejor tradición tolkiana, pero no es si no la constatación de algo a lo que tarde o temprano estábamos predestinados a asistir: el reinado de LeBron James en la NBA, ya no sólo a nivel individual, si no como líder del mejor ejército, o al menos, el que sale victorioso después de todas las batallas de la temporada.

Quienes se hayan asomado por este blog en nuestro poco más de año de vida sabrán que aquí somos firmes defensores de la bestia de Akron, y mantenemos este argumento: nunca un jugador tan bueno fue tan injustamente denostado. Es un caso único que supera con creces a los Chamberlain, Jordan, y todo tipo de asesinos caníbales que ha dado esta competición. Por lo tanto a nadie le extrañará este pensamiento en voz alta. Creo que el anillo de LeBron es una buena noticia para el baloncesto. Es el curso natural de las cosas y el comienzo de un reinado que se prolongará hasta donde le dejen los futuros monarcas, Kevin Durant y un Derrick Rose al que esperamos pronto volver a ver a su mejor nivel después de su rotura de ligamentos cruzados.  

De LeBron se han dicho tantas cosas risibles que parecía hasta absurdo tener que defender a un jugador absolutamente incontestable, y el mayor dominador del juego en mucho tiempo. Baste echar un vistazo a sus números en estas finales de las que ha sido MVP para darse cuenta: 28,6 puntos por partido, 10,2 rebotes, 7,4 asistencias, 1,4 robos de balón y 0,2 tapones. Ha liderado a su franquicia en la serie en puntos, rebotes y asistencias, algo que con anterioridad sólo habían conseguido en toda la historia únicamente dos jugadores, “Magic” Johnson en 1987 y Tim Duncan en 2003 

En la senda de los más grandes


Sus medias en todas las series de play-off son igual de apabullantes: 30,5 puntos, 9,7 rebotes, 5,3 asistencias y 1,9 robos. En toda la historia de la NBA sólo un jugador había logrado estar por encima de los 30-9-5 en los principales apartados estadísticos durante todos unos play-offs, Oscar Robertson en 1963. “The Big O” fue uno de los jugadores más completos de todos los tiempos, y un tipo de baloncestista con el que siempre se ha comparado a LeBron. El alero de Miami no ha tenido que esperar tanto como Robertson (ganó el título en 1971, con 33 años) para abandonar para siempre el club de los Maravich, Gervin, Stockton, Malone, Ewing, Barkley o demás genios que nunca ganaron el anillo.   

"The Big O", precursor del jugador total.


Puedo comprender que haya a quien no le termine de convencer James a la hora de compararse a los más grandes, no parece poseer el instinto asesino de un Jordan, ni la fantasía de un “Magic”, ni la inteligencia intrínseca de un Bird, ni siquiera la estética casi poética en el juego de un Kobe Bryant… pero sin duda es uno de los más completos de todos los tiempos, un jugador de ensueño, como diseñado en un videojuego. Los ataques basados en su presunta falta de liderazgo o incapacidad para leer el juego se derrumban como un castillo de naipes en cuanto se analiza su transitar por la mejor liga del mundo. LeBron es ya historia viva de este deporte. Ante eso tienen dos opciones, seguir soltando bilis, o disfrutar horrores con esta maravilla que nos ha regalado la Naturaleza. 

Feliz reinado, Rey LeBron. 

lunes, 18 de junio de 2012

UNA FINAL SIN PERDEDORES


Escribimos hoy con el fresco y agradable recuerdo del desenlace final del play off por el título de la ACB prendiendo fuerte en nuestras memorias, con esta reflexión sincera sobre lo que han supuesto para este deporte, siempre tan necesitados de estímulos, audiencias, y atención mediática. Ha ganado el baloncesto, por encima de todo. 

Evidentemente sólo un equipo puede levantar el título, y ese ha sido un grandísimo Barcelona capaz de remontar la serie y de sobreponerse a un cúmulo de circunstancias desfavorables que hacen que su victoria final tenga todavía mayor mérito. El pie de Navarro que lo tiene a mal traer (y que nos tiene a todos temblando de cara a los Juegos Olímpicos), la lesión de N’Dong, la incomprensible desaparición de un superclase como Eidson, y por si fuera poco la fiebre de Lorbek en el último partido que le hizo ser duda y que terminó con el jugador desmayándose en el vestuario al acabar unas finales de las que hasido MVP. Lo del esloveno es un pequeño episodio dentro de la gran historia que ha sido esta final. Buen nivel de juego en ambos lados de la cancha, grandes defensas que no han impedido brillantez anotadora, emoción, competitividad, garra, lucha, y épica. Hemos tenido de todo.     

El MVP más meritorio.


Ya hablaremos de la “letra pequeña” que nos dejan estas finales y esos pequeños detalles que pueden haber decidido el título (la inconsistencia reboteadora del Real Madrid en los dos últimos partidos, solo paliada, como no, por un Felipe Reyes que agota los adjetivos con la emotividad de su juego, y fundamentalmente el desequilibrio que provoca Fran Vazquez en el partido decisivo… lo hemos dicho muchas veces, el juego por encima del aro es el más difícil de defender, y si hay un equipo especialmente dotado para realizarlo en Europa ese es el Barcelona), creo que sobre todo el equipo de Xavi Pascual (que por cierto no puede ser que a este señor lo sigan cuestionando en cuanto pierden dos partidos después de ganar 3 ligas, 2 copas, 3 supercopas y 1 euroliga… ¡en sólo cuatro años!) ha logrado el triunfo gracias a un buen control de las emociones cuando se ha visto abajo en la serie, y ha demostrado una competitividad y deseo de ganar superior a un Real Madrid que quizás haya sufrido de cierto vértigo ante el éxito al haber pasado por encima del rival en el magnífico tercer partido de la serie (otro de los highlights de la temporada madridista)   

Fran Vazquez parece querer emular a los Calatrava en "El Ete y el Oto". Su quinto partido fue para enmarcar.


Ya saben que yo no soy en absoluto nostálgico del baloncesto de los 80, y creo que mal hace al aficionado (si es que puede llamársele así) que desprecia el juego actual y no valora el grandísimo momento que vive el deporte de la canasta, pero si es cierto que en el recuerdo perduran inolvidables duelos entre los clubes de los que estamos hablando, basados en unas señas de identidad muy definidas por parte de ambos conjuntos. Aito frente a Lolo Sainz, Epi contra Biriukov, Solozabal y Corbalán, y por encima de todo, Norris y Fernando Martín… esperemos que lo que hayamos visto en estas finales no sea si no el principio de otra época dorada de magníficos y apasionantes duelos entre entrenadores y jugadores que se conozcan de memoria y que sean capaces de odiarse a muerte en la cancha y de fundirse en un sincero abrazo de reconocimiento mutuo por el trabajo realizado y la lucha reflejada una vez finalizado el partido. Aunque el marcador final siempre acabe mostrando un vencedor y un derrotado, todos los que amamos este deporte podemos salir ganando.    

Aquellos maravillosos años.

viernes, 15 de junio de 2012

UNA FINAL EN EL DIVAN


"La clave no está en caer si no en saber levantarse y continuar" (Paulo Coelho)


A estas alturas no creo que nadie dude ya de la importancia de la psicología aplicada al deporte de alta competición. Lejanos quedan los tiempos en los que aquel estudioso del fútbol como era Benito Floro (quien quedaría para siempre atrapado en el recuerdo de aquello de "con el pito nos los follamos"), precursor nada reconocido de ese fútbol cerebral y científico del que tanto se ha hablado posteriormente, provocaba la hilaridad del aficionado obligando a Butragueño a visualizar un limón y posteriormente imaginarse como se comía ese limón simplemente con su mente (y a la vez hacía que los aficionados no pudiésemos quitarnos tan curiosa imagen de la cabeza), en aquellas cosas ocupaba el tiempo la prensa deportiva de la época.  


¿Y si les cambio el limón por una mandarina?




De modo que nadie duda ya de la importancia de mantener la cabeza bien amueblada y sobre los hombros a la hora de competir. Un claro ejemplo de ello lo podemos ver en las excitantes, fascinantes, apasionantes, y demas adjetivos acabados en -ante (incluído Ante Tomic) series finales de la Liga Endesa. La gestión de las emociones está resultando un factor clave en un play off que no está siguiendo demasiada lógica, o quizás precisamente esa sea su lógica de una final abierta entre dos grandísimos equipos, lo cual resulta ya de por si una grandísima noticia para el aficionado. Pablo Laso, sobre quien ya nadie debería dudar, está mostrando un extraordinario temple en este sentido. En unas semifinales durísimas frente a un corajudo Caja Laboral levantó una eliminatoria en la que se había perdido el factor cancha en el primer partido, el tercero, clave, se pierde después de un arbitraje casero y parcial que les lleva a una prorroga desnivelada, y salva dos match balls en contra para meterlos en la gran final. Una final que comienzan perdiendo de una manera increíble aquel primer partido del triplazo de Marcelinho Huertas, una oportunidad dorada que quizás no se volviese a presentar. Sin embargo a partir de ahí, espoleados y heridos en su orgullo, vemos al mejor Real Madrid, capaz de remontar el segundo partido, y hacer uno de los mejores partidos de la temporada en el tercero.  


No lo tenía fácil tampoco Xavi Pascual después de ver como el Real Madrid les pasaba por encima en el Palacio de los Deportes, aquello parecía más que una simple victoria, era como una intención de que el rival capitulase. Pero Xavi, como Laso en otras ocasiones, no dejó a sus jugadores venirse abajo en ningún momento. El equipo blaugrana se levantó y mostró su orgullo de campeón en el cuarto partido.  


Xavi Pascual y Pablo Laso se están mostrando como magníficos entrenadores al frente de magníficos equipos. En el caso de Pascual lo tiene más fácil, ya que este actual Barcelona tienen intrínseco un gen ganador en gran parte de sus jugadores que lo han ganado todo en los últimos años (en gran parte gracias al propio Pascual, nadie ha ganado más en Europa en menos tiempo que este técnico), más meritorio es lo de Laso, que ha insuflado confianza en una serie de jugadores sobre los que había demasiadas dudas. Baste ver la actitud con la que saltan a la cancha tipos como Sergio Rodriguez, Carlos Suárez o Nole Velickovic en comparación con la pasada temporada para darse cuenta de que algo ha pasado en ese vestuario.    


El Chacho y Nole, confianza recuperada.  




Parece incluso como si para estos entrenadores fuera más fácil gestionar las emociones de sus jugadores en los momentos complicados que después de la euforia de la victoria. El Madrid superó una situación delicada en Vitoria después del tercer partido de semifinales, donde al borde de la eliminación, comprendió que lo único que necesitaba era ganar uno de sus dos partidos en cancha rival para volver a llevar la serie a donde querían. Habían fallado con su primera bala, pero les quedaba otra, y esa no la desaprovecharon. Igualmente la serie final la comenzaban con esa filosofía, había que arrancar una victoria en el Palau, por lo que no iban a venirse abajo después de perder aquella ocasión malograda por el triple final de Huertas. Les quedaba otra oportunidad, y esa no fue desperciada. De igual modo Pascual sabía que no importaba ni la diferencia ni la imagen con la que habían caído en el tercer partido, su viaje a Madrid comprendía de dos partes, y sólo les bastaba estar bien en uno de los actos para llevar la obra a la parte final que les interesaba, como así ha sido. De modo que para el Barcelona se presenta el quinto partido en una posición inmejorable, ya que han recuperado el factor cancha, pero por otro lado se han quitado de encima el presunto favoritismo que pudieran tener al comienzo de la serie, lo cual siempre te permite jugar más ligero. Cuanta menos presión mejor.  


Ciértamente entre dos equipos de un nivel tan alto y parejo como estos finalistas, es bastante difícil ganar dos partidos seguidos, cuanto más tres, como hubiera sido si el Madrid hubiese sido capaz de cerrar la serie en el Palacio. De momento la progresión de la final está siendo 1-2-1, una extraña lógica matemática por tanto nos daría que es al Barça a quien le toca ganar dos seguidos ahora... y llevarse la final.    


Lo que si tengo claro, es que tanto Xavi Pascual como Pablo Laso tienen el divan preparado esta noche para sus jugadores. De como visualicen el dichoso limón dependerá gran parte de lo que pase mañana en esa batalla final que ya no conocerá más continuaciones, pase lo que pase quienes salgan derrotados se preguntarán como han podido dejar escapar este título, unos después de haberlo podido conquistar en feudo propio y con 2-1 a favor, los otros tras haber hecho lo a priori más difícil, levantarse después de la caída.  



miércoles, 13 de junio de 2012

NAVARRO 32

Hoy cumple 32 años uno de los mayores genios de nuestra historia... la celebración le pilla esta noche en Madrid jugándose seguir vivo en un play off final.   


lunes, 11 de junio de 2012

THOR CONTRA LOS VILLANOS DE SOUTH BEACH


Ya estamos ante el inminente estreno en nuestras pantallas, a partir de mañana 11 de Junio, de la última gran superproducción NBA, secuela del memorable “Robin Hood contra el imperio del mal” que tanto nos hizo disfrutar el pasado año por estas fechas. Viene precedido por los excitantes adelantos titulados “El rey negro contra el orgullo verde” y “El hijo del trueno frente a las pistolas de Texas”, que nos han hecho la boca agua a todos los fans, expectantes ante la segunda parte que se nos avecina. 

Como recordarán en la primera parte, los supervillanos de South Beach comenzaron golpeando con todas sus fuerzas a los nobles protagonistas comandados por el rubio Robin Hood alemán, pero como en las mejores producciones, los buenos le dieron finalmente la vuelta a la tortilla, eso sí, al tratarse de una saga que esperaba dar pingues beneficios en taquilla explotando más de una entrega, los guionistas se aseguraron de que los malvados no hubieran dicho su última palabra y volviesen en esta segunda parte con más fuerzas que nunca y unas tremendas ganas de revancha. Curiosamente en un acto sin precedente conocido en el mundo de las grandes producciones cinematográficas, en esta segunda parte desaparece el protagonista de la primera entrega (quizás no llegó a un acuerdo con los productores), pero seguimos teniendo a los mismos villanos: la pérfida cuadrilla del malvado LeBron James.   

¡Hola chicos, hemos vuelto!


De una manera más o menos frívola, así se nos puede presentar la gran final 2011-12 de la NBA, aunque es cierto que este año percibo menos odio generalizado hacia los Heat de Miami y la figura de LeBron, parece que por fin la afición abre los ojos ante el talento descomunal de este jugador que parece salido de un videojuego. No obstante imagino que la tendencia será ir con Oklahoma, equipo a priori más atractivo, pero igual que nos vimos obligados a desmontar ciertos tópicos en las pasadas finales, en esta ocasión volvemos a hacerlo respecto a las “presuntas” diferencias entre una y otra franquicia para todos aquellos que les siguen negando el pan y la sal a los de Miami.   

Para empezar tengo claro que estamos ante el duelo de los dos mejores jugadores del mundo actualmente, LeBron y Durant. Ambos ya partían a comienzo de temporada como los grandes favoritos al MVP, y por supuesto, sus equipos eran los máximos candidatos a llegar a la final (con permiso quizás de Chicago), de modo que hasta ahí se han cumplido los pronósticos. Cualquiera de estos dos enormes jugadores hubiera sido un MVP con justicia, sus números en temporada regular han sido estratosféricos (27.9 puntos, 7.9 rebotes y 1.9 robos LeBron, 28 puntos, 7.4 rebotes, 1.3 robos y 1.2 tapones el alero de Oklahoma), pero hay dos apartados que muestran la clara superioridad del de Akron. Las 6.2 asistencias de James que le siguen confirmando como el alero que mejor reparte juego desde Larry Bird (aún estando por debajo de sus increíbles 8.2 de su última temporada en Cleveland, promedio que ya quisieran muchos bases titulares NBA), y el porcentaje de tiro, donde The King muestra un impresionante y escalofriante 53% de acierto (el 49% de Durant también es soberbio para un alero) No obstante está claro que nos enfrentamos al mejor duelo posible hoy día en el universo de la canasta, y dada la edad de ambos contendientes (27 de LeBron, 23 de “Durantula”), parece un duelo que puede prolongarse durante varias temporadas para disfrute del aficionado. Stern sonríe, nosotros también.   

Stern y el mejor de sus chicos.


Otro tópico que sin duda saltará a la palestra es el de los estilos de juego y capacidad para jugar en equipo y entender el baloncesto de una y otra escuadra. Sobre el debate generado en Estados Unidos ante las carencias de los sistemas ofensivos de Oklahoma ya nos puso sobre aviso Gonzalo Vazquez. No, los Thunder no son el mejor ejemplo de riqueza táctica jugando al baloncesto precisamente. Se tiende a despreciar a los Heat acusándoles de ser poco más del “big three” que forman LeBron, Wade y Bosh, y que a su alrededor apenas hay nada, y algo de verdad hay en esto, ya que el límite salarial, y las propias limitaciones presupuestarias de los Miami Heat (lejos del poder económico de franquicias como Los Angeles Lakers o Dallas Mavericks), hace que su “roster” no presente un aspecto precisamente terrible más allá de sus tres cracks, y que si algún jugador ilustre engrose sus filas lo haga percibiendo unos emolumentos sensiblemente inferiores a su valor real en el mercado y a lo que cobraría en otra plantilla (un ejemplo significativo es Shane Battier, llegado esta temporada al equipo con un salario de tres millones de dólares, sueldo que se antoja bastante ínfimo para un tipo con más de diez años en la liga), en ese sentido, evidentemente, la plantilla de Oklahoma es mejor, mucho mejor, más compensada y con un reparto de roles bien definido entre estrellas (Durant, Westbrook, Harden) y bregadores (Sefolosha, Perkins, Collison, o Daequan Cook, que bien podría ser el DeShawn Stevenson de Dallas la pasada temporada… esperemos que encaso de ganar el anillo acabe con la mente más lúcida) Serge Ibaka sería un jugador intermedio entre estrella y bregador. Pero echemos unas miradas a algunos aspectos estadísticos para ver hasta que punto es injusto condenar a Miami como un equipo de tres estrellas, y considerar a Oklahoma como los adalides de un baloncesto más puro y colectivo. Veamos la importancia del trío estelar de uno y otro equipo en temporada regular. 

Miami Heat: 

Números colectivos: 

Puntos: 98.49    Rebotes: 41.61   Asistencias: 19.96   Tapones:   5.38    Robos:    8.86

Números LeBron-Wade-Bosh: 

Puntos: 67.2     Rebotes:   20.6    Asistencias: 12.6   Tapones:     2.89     Robos:    4.41   

Oklahoma City Thunder: 

Números colectivos: 

Puntos: 103.06    Rebotes:   43.68  Asistencias:   18.55  Tapones:   8.17    Robos:   7.55

Números Durant-Westbrook-Harden: 

Puntos:   68.4       Rebotes:   16.7   Asistencias:   12.7    Tapones:    1.73    Robos:  4.03 



Como pueden ver, hay una incidencia prácticamente similar entre un “big three” y otro respecto a sus colectivos. Por eso desde aquí nos rebelamos contra quienes intenten vender esta final como un duelo entre dos tipos de baloncesto. Pocos equipos hay en la NBA en los que ese concepto tan simplificado que usa el aficionado no seguidor (pero aún así opinador) de la NBA como es el de “se la tira la estrella de turno”, como los Oklahoma City Thunder de las superestrellas Westbrook y Durant. De modos que disfruten estas finales y vayan con el equipo que quieran, pero por favor, huyamos de los tópicos. 

El gran tema central de la película, no obstante, estará, y no puede ser de otro modo, en LeBron James. A sus 27 años (recordemos que Jordan no ganó su primer anillo hasta los 28), intenta su tercer asalto al título, el segundo en Miami, y el que bien pudiera ser el definitivo dado el estado de forma con el que esta auténtica bestia de las canchas llega a las finales, después de haberse echado el equipo a la espalda para remontar una durísima seria contra Boston que pasará a los anales de la historia con las actuaciones colosales del propio LeBron y de un Rajon Rondo que agota todos los calificativos.   

Rajon Rondo, una final de conferencia estratosférica sin recompensa.


LeBron ha estado sensacional, es cierto, pero también lo es que con la ausencia de Bosh (jugó únicamente los tres últimos encuentros, con una media de 25 minutos por partido), se ha visto “obligado” a jugar donde menos le gusta, pero paradójicamente donde más daño hace y resulta prácticamente imparable por ningún jugador del mundo, cerca del aro. Ese LeBron caníbal empeñado en actuar como un martillo pilón encarando el aro de frente o castigando al rival al poste no tiene parangón en todo el mundo, máxime además habiendo mejorado su tiro en suspensión y el recurso del “fade away”. El problema del “chosen one” (o el “hated one” para muchos otros), es cuando decide no hacer sangre y se empeña en generar juego desde lejos e iniciar jugadas como un falso base, una disciplina del juego que en absoluto le es ajena, porque estamos hablando del jugador más completo y con mayor repertorio de juego del globo, pero que minimiza su enorme potencial y repercute negativamente en un equipo que necesita de su versión más agresiva cerca del aro rival.   

A partir de mañana, prohibido pestañear.    

Los amos del cotarro. El duelo de esta década.

jueves, 7 de junio de 2012

UN AÑO DEL TIRADOR

El Angel del Tirador


Estamos de aniversario. Nuestro primer aniversario. Hace hoy justamente un año que comenzábamos la andadura de este blog, falto de pretensiones pero henchido de pelotas (de baloncesto, se entiende) Era una tarde cualquiera, reclinado en el sillón de mi oficina, matando las últimas horas de trabajo, y pensando que, porque no, que quizás estaría bien eso de hacer un blog, a pesar de mis reticencias iniciales, como con todo lo que tiene los mínimos visos de modernidad, modas, etc. 

Lo cierto es que llevaba ya bastante tiempo divagando y filosofando sobre mi deporte favorito a través de esa cosa que ahora nos parece prehistórica llamada fotolog, y ciertamente, el cambio fue a mejor, tanto que ahora puedo decir que me arrepiento de no haber empezado antes con esto. Cierto es también que, inevitablemente, el entusiasmo primerizo con el que acogí este trabajo no tiene la misma fuerza que hace un año, lo que me preocupa es que eso pueda repercutir en la calidad literaria de las entradas. Al fin y al cabo, no lo niego, me interesa escribir bien. Creo que escribir bien es sinónimo de pensar bien, y pensar bien es un síntoma de vivir bien (no hablo materialmente, cosa a la que ya he renunciado totalmente y he aceptado que nunca seré millonario ni volveré a canturrear la famosa canción de Ilegales al respecto, si no de vivir con paz, tranquilidad, felicidad, orden y armonía, aunque también soy de los que cree que dentro de cada hombre ha de anidar un caos, para que pueda existir un cosmos), por lo tanto uno de los grandes objetivos de este blog era poder hablar de mi deporte favorito tratando de transmitir toda esa paz, tranquilidad, felicidad y orden. Se trata al fin y al cabo de la búsqueda de ese “zen en el arte de escribir” del que hablaba el gran Ray Bradbury fallecido ayer (y al que no está tardando la intelectualidad de turno, desde su púlpito, en despreciarlo, ¿cómo no van a despreciar a un simple escritor de ciencia-ficción ellos, a quienes Dios ha dotado de una sensibilidad exquisita por encima del resto de los mortales?) Lo he dicho muchas veces, el mundo del deporte de alta competición está demasiado empozoñado y envenenado a nivel mediático, tenemos que volver a reconducir el orden natural de las cosas, que el deporte vuelva a ser divertido… (y la banca, aburrida, como defiende Paul Krugman) 

176 entradas en un año, no está nada mal, prácticamente una cada dos días. No sabría calcular la extensión media, pero desoyendo a mi amigo Marc Rampas (Marcos Prieto), quien defiende la brevedad de los textos en este medio, he procurado hacerlas densas, largas, completas… o al menos para lo que suelen ser las entradas habituales en el mundo de los blogs. 

No es un blog referente, ni tiene un significativo número de seguidores, tampoco hemos buscado ingresos, ni tenemos publicidad. Ni siquiera hemos abrazado la polémica en ningún momento (con lo que vende), en definitiva no somos un blog conocido en el “mundillo”. Lo único que espero es que hayan disfrutado una cuarta parte de lo que yo al recorrer este camino, simplemente con eso me doy por más que satisfecho. 

Por estas páginas virtuales han ido pasando noticias, partidos, historias, jugadores… defensas a capa y espada a mis genios favoritos, críticas hacia cosas que no me gustan, análisis de lo que me rodea… de algunas entradas me siento especialmente orgulloso y feliz, otras me parecen directamente una bosta infumable… pero en un día como hoy si me gustaría detenerme en las entradas que más éxito han tenido, al menos a nivel de visitas:

LA ETERNA PRIMAVERA DE STEVE NASH (900 visitas): me congratulo enormemente de que mi querido Steve Nash ocupe la privilegiada primera posición. En esta ocasión hacíamos un pequeño repaso a su carrera aprovechando que había sido el líder en asistencias de la temporada regular de la NBA el pasado curso, con nada menos que 37 años a sus espaldas. Ahora, con 38, y concluido su contrato en Phoenix, afronta un verano clave en el que decidirá si se retira o nos sigue regalando su magia. Gasolina aún le queda a este superclase, un tipo absolutamente genial y maravilloso dentro y fuera de las canchas, y referente absoluto para este blog por su manera de entender la vida y el deporte. 

THE BASKETBALL DIARIES (542 visitas): y si Steve Nash es un referente, ¿qué podemos decir de Gonzalo Vázquez?, una inspiración absoluta, la lectura de sus textos es sencillamente deliciosa y uno de los placeres más grandes a los que un aficionado al baloncesto puede acceder. No sólo el mejor articulista en nuestra lengua sobre este deporte, si no directamente uno de los mejores escritores españoles vivos actualmente. Cabeza, corazón y alma para ponernos la piel de gallina con cada uno de sus textos.   

EL PEQUEÑO DRAGÓN Y EL NOBLE Y PODEROSO SIRVIENTE (293 visitas): una de las cosas que tenía en mente al realizar este blog, era que partiendo de la premisa del baloncesto como tema principal, pudiésemos tocar otros campos buscando vínculos quizás en algún momento peregrinos, pero en otros totalmente palpables y justificados, como este caso de la relación entre dos de las más grandes personalidades del siglo XX, Bruce Lee y Kareem Abdul-Jabbar.   

La extraña pareja


SAFE EUROPEAN HOME (267 visitas): una entrada de la que me siento especialmente satisfecho, ese “seguro hogar europeo” lanzando un guiño a los Clash en el que analizábamos a los más grandes del basket europeo de las últimas décadas. Recuerdo que lo escribí una larga noche de sábado encerrado en casa en compañía de unos generosos litros de cerveza y la escucha radiofónica de “Milenio Tres”, hacía el final del texto iba bastante achispado, pero no ha sido la única vez que he escrito, digamos, un poco “estimulado”. 

CINCUENTA NOMBRES PARA LA EUROLIGA (IV) (195 visitas): no es en absoluto significativa esta entrada que ocupa la quinta posición en visitas (imagino que tendrá que ver el “empujón” del nombre de Marcus Slaughter sonando para el Real Madrid), simplemente un repaso a los jugadores que pensaba que merecía destacar en la pasada edición de la Euroliga en la posición de ala-pivot… sobre todo teniendo en cuenta que las entradas que vienen después en el ranking si son de esas que les tengo especial cariño. 

I’M FIVE YEARS AHEAD OF MY TIME (150 visitas): una de las muchas entradas dedicadas al más grande mago del baloncesto hoy día y nuestro jugador favorito: Ricky Rubio. En este caso incidiendo en su amistad con el malogrado Guillem Raventós. Un texto escrito una calurosa tarde de sábado (si es que el sábado es el día ideal para todo, para todo)   

ALL YOU NEED IS LOVE (148 visitas): otro jugador que nos tiene absolutamente ganados es Kevin Love, un tipo que demuestra un corazón imbatible en las pistas, uno de esos tipos hechos de una pasta especial. 

ALL THE YOUNG DUDES (100 visitas): con el nombre de la mítica canción de Mott The Hopple escrita por Bowie, analizábamos a los sorprendentes y reveladores Timberwolves de Rick Adelman… la lesión de Ricky partió sus esperanzas por la mitad, pero aún así ya nos hemos hecho fans absolutos de estos jóvenes y hambrientos lobeznos.

RIMBAUD EN AFRICA (95 visitas): la noticia que llevábamos tiempo esperando por fin se producía, Ricky daba el salto para ir a jugar con los mejores y demostrar al mundo entero cual era su habitat natural.   

El simbolismo llevado a las canchas de basket


RESPLANDORES (90 visitas): esto no fue más que un divertimento, que nos llevó su tiempo de documentación, recordando las más grandes proezas individuales de la historia. 

Las curiosidades del destino han querido que tal día como hace 19 años perdíamos en las carreteras alemanas a nada menos que Drazen Petrovic, 18 cuando comencé este blog, de modo que de una u otra manera el Mozart de las canchas se convierte ya para siempre en nuestro particular ángel, un ángel de ribetes diabólicos y asesinos por otro lado, un bello Lucifer impío cuando de jugar al baloncesto se trataba. Como dijimos en aquella lejana primera entrada, pocos jugadores ha habido en Europa que hayan sido capaces de crear tantas vocaciones para este juego. Para este deporte que es parte de nuestra vida, o quien sabe incluso si nuestra vida misma.  

martes, 5 de junio de 2012

EL DUELO DE LOS ESTILOS






Llegan las finales de la Liga Endesa, la culminación a toda una temporada donde sólo han sobrevivido finalmente dos escuadras. Barcelona y Real Madrid, los dos clubes “futboleros” (motivo por el cual a los seguidores de dichos equipos a veces nos acusan de no ser aficionados “verdaderos”… ¡con lo que se sufre siendo madridista baloncestero!), y la final más clásica de nuestra liga.   


No hay discusión posible, al menos en el ámbito doméstico, ambos han sido los dos equipos más fuertes durante toda la temporada y su condición de finalistas es justa. Comenzaron su rivalidad del presente curso en la Supercopa celebrada en Bilbao, emparejados en semifinales, en un choque igualado y con opciones para ambos decantado para el lado blaugrana en el último cuarto, con Marcelinho Huertas y Erazem Lorbek como jugadores más destacados. Por su parte en un Real Madrid todavía buscando acoplarse a lo que su técnico quería, ya vimos cosas interesantes, mucha rotación, y buenos minutos de las dos caras nuevas que el conjunto blanco presentaba en ese partido, Pocius y Carroll (Rudy no jugó ese partido) 74-70 para los de Pascual fue el resultado final que llevaba a los culés a la final de la Supercopa que acabaron conquistando frente al Caja Laboral, único (y menor) título obtenido hasta la fecha por la franquicia presidida por Sandro Rossell en su sección de baloncesto.   


En Copa del Rey volvieron a verse las caras, pero esta vez en la gran final, y nada menos que en Barcelona, en el Palau Sant Jordi (que aunque no sea el Palau Blaugrana, lógicamente daba rango de anfitrión a los catalanes, y condición de claros favoritos), en un partido que posiblemente marcase el momento más álgido de la temporada madridista, realizando un encuentro soberbio en el que el conjunto de Laso alcanzó esa excelencia de juego coral y orquestado que el técnico vitoriano pretendía transmitir al equipo. El resultado final lo dice todo, 74-91, 17 puntos de diferencia, record en una final, y primera vez con el actual formato de final a ocho en la que un equipo logra pasar de 90 puntos sin prorroga. Llull y Carroll fueron los principales estiletes de una exhibición que contó también con muy buenas aportaciones de Begic, Suárez y Mirotic, pero en general todo el equipo rayó a un grandísimo nivel (97 de valoración conjunta), todo ello dentro de un ambiente tremendamente hostil y con un arbitraje un tanto casero (el Barcelona fue 30 veces a la línea de tiros libres por 9 de los madridistas), tanto es así que el club blanco presentó una queja formal por el arbitraje a la conclusión del partido. Algo que podría parecer inaudito visto el resultado final, pero que por otro lado echa por tierra el argumento de que sólo hay quejas cuando se pierde.  


El Madrid de Laso se consagró en Barcelona.




En liga han sido los grandes dominadores durante toda la temporada regular, especialmente el cuadro de Xavi Pascual, brillante líder con un balance final de 29-5, tres victorias por encima del rival madridista, y en sus dos enfrentamientos entre sí ambos han tenido opciones y han sido choques igualados. En la decimocuarta jornada de liga se veían las caras en el Palacio de Los Deportes de la capital, en un partido igualado e intenso jugado más al estilo blaugrana, con predominio del juego estático (a excepción del segundo cuarto, que significó posiblemente uno de los mejores parciales jugados por el Madrid en toda la temporada), y donde se impusieron las figuras de los grandes pivots. Así Ante Tomic y Boniface N’Dong mantenían un duelo memorable de cincos a la antigua usanza, y eran las referencias ofensivas de sus equipos (en el Barcelona Navarro estaba ausente por esos problemas físicos que le llevan a mal traer durante toda la temporada), con apariciones puntuales de ese relámpago ofensivo que es Jaycee Carroll y de un Carlos Suárez una vez más muy cumplidor ante el máximo rival y capaz de superar a todo un Pete Mickeal quien desgraciadamente ya parece venido a menos. Xavi Pascual fue capaz de llevar el partido a su terreno en los minutos decisivos del último cuarto, endurecer las defensas y trabar los ataques, dificultando el triunfo madridista, pero ahí emergió la figura del mejor jugador blanco para ese estilo de juego. El lituano Martynas Pocius, jugador de brega y que no se incomoda en ataques de contacto, tomó las responsabilidades cuando el Barcelona más músculo sacaba y dejaba la victoria (y más que eso, la sensación de que por fin podían con el gigante culé) en casa. El segundo episodio de sus duelos en liga regular llegó a una jornada del final de la misma. Los blancos tenían muy remotas posibilidades, casi imposibles, de conseguir la primera plaza final, aún así salieron a dar su mejor cara. El Barcelona, que virtualmente ya se sentía líder de la fase regular, aceptó el reto de jugar a la manera de Laso, demostró que también sabe jugar (y ganar) corriendo y divirtiendo, y con un Navarro tirando de su habitual catálogo de genialidades. El escolta catalán y Chuck Eidson (23 y 19 puntos respectivamente) brillaron por los azulgrana, y buen partido también para N’Dong (5 tapones) y Pete Mickeal (16 puntos y 6 rebotes), por los blancos un soberbio Ante Tomic (28 de valoración) rodeado de unos eficientes Suárez, Velickovic y Carroll. Dos partidos de liga muy igualados, y curiosamente en los que se ha impuesto el equipo al que menos le convenía el ritmo impuesto. El Madrid ganando el duro partido de la ida planteado por Pascual. El Barcelona jugando a velocidad de crucero en la vuelta. Derribando tópicos.  


Todos pendientes de la fascitis de La Bomba.




No cabe duda por tanto que muchas miradas estarán puestas precisamente en esos banquillos desde los que se moldean esos estilos y personalidades en el juego. El duelo entre Xavi  Pascual y Pablo Laso ofrece una confrontación de filosofías baloncestísticas que hace aún más atractiva esta serie final. Veremos quien logra imponer el ritmo de juego, aspecto clave a la hora de encarar los partidos. Pero si no hay que perder de vista los banquillos, que decir de lo que podemos encontrar en la pista. Ambos equipos ofrecen argumentos lo suficientemente atractivos como para que el aficionado no pierda detalle. A priori el duelo estelar parece el de Navarro-Carroll, los dos cañoneros de ambos equipos. De sus rachas anotadoras (y del pie de Navarro) dependerán gran parte de las opciones de victoria de sus plantillas, y por sus manos pasarán los balones más calientes en los momentos más decisivos (con permiso de Llull, siempre dispuesto, a veces demasiado dispuesto, a jugarse el tiro decisivo) Pero tan importante como su acierto en ataque será la capacidad del rival para desbaratar la brillantez ofensiva de ambos escoltas. En ese aspecto Victor Sada por lado blaugrana, y Sergio Llull por el bando madridista, parecen los más capacitados para ejercer de perros de presa ante Navarro y Carroll. El infravalorado Pocius debería cobrar importancia en los momentos que los de Laso necesiten músculo en el backcourt, y quizás Rabaseda podría ser un sorpresivo as en la manga de Pascual para desgastar al rival en sus líneas exteriores, aunque ya hemos visto que el técnico catalán no confía demasiado en el joven alero blaugrana, al menos todavía. Otros emparejamientos clave han de ser los de los aleros altos, la pareja Eidson-Mickeal parece la mejor de la ACB en ese sentido, aunque si hay una que se la pueda comparar, esa es la que forman Singler-Suárez. En el caso del rubio americano, posiblemente sea el jugador peor utilizado por Laso, confinándole de inicio a jugar de escolta, posición en la que al menos en el baloncesto FIBA creo que pierde parte de su potencial. Un Suárez valiente y jugando al poste también ha de ser nuevamente decisivo ante el Barcelona, aunque más allá de los puntos, el cuarteto de jugadores mencionado será vital en defensa y rebote. Los duelos de cuatros abiertos, con Lorbek y Wallace por lado culé y Mirotic y un recuperado Velickovic también parecen apasionantes. El Barcelona parece superior en juego interior puro, con N'Dong y Vazquez, dos pivots exhuberantes capaces de jugar por encima del aro, es decir, indefendibles, y mucho más poderosos que unos Tomic y Begic que muy a menudo se muestran blandos en juego y mentalidad. Para compensar, el Madrid tiene al incombustible Felipe Reyes (ya máximo reboteador histórico de play offs ACB), quien ante la pujanza de sus talentosos compañeros del Este y su capacidad para jugar por fuera, ofrecerá intensidad y lucha sin fin debajo de ambos aros, allí donde las batallas se hacen más cruentas y perder la mirada al rival significa firmar tu sentencia de muerte. Juegue 5 o 40 minutos, con Felipe no hay duda, lo dará todo (y pensar que hasta hace poco se había instalado un peligroso debate en el madridismo sobre el "estorbo" que suponía a seguir contando con el capitán en el equipo... hay cosas que no tienen remedio)  


En definitiva, creo que van a salir unas finales brillantísimas, con partidos y momentos de juego muy distintos entre sí, a veces veremos primar el contrataque y la locura ofensiva, en otros es muy probable que asistamos a parciales de juego en los que una simple canasta suponga sangre, sudor y lágrimas. Los protagonistas también serán variados, y cada jugador tendrá su momento, y como suele suceder, surgirá algún invitado inesperado, algún "factor x", protagonista sorpresa, que puede romper los guiones previstos por los técnicos. La valiente apuesta de Laso por Llull como base ha dado sus frutos, pero el equipo cada vez se ha mostrado más a gusto con tanto Sergio Rodriguez como el menorquín en pista, acompañados de Carroll, o Pocius, al que insisto me gustaría ver más en pista, pueden ofrecer momentos de gran intensidad en ambos lados de la pista, mordiendo atrás y saliendo como relámpagos al ataque. Pueden ser los momentos más bonitos del Madrid, aunque de inicio parece lógico pensar que Laso apueste por Singler y Suárez como aleros conformando ese altísimo quinteto titular que suele poner en pista. Como digo, no van a ser una finales a piñón fijo, vamos a ver muchos tipos de baloncesto distinto. Una final para disfrutar, créanme.