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martes, 30 de septiembre de 2014

IV EDICIÓN LIGA EL TIRADOR MELANCÓLICO SUPERMANAGER ACB



El Supermanager KIA viene más espectacular que nunca



Con el comienzo de una nueva edición de la Liga Endesa, también llega de nuevo el juego que tanto nos gusta y tantos adeptos tiene. Los más avezados managers ya habrán visto que el Supermanager viene actualizado y con novedades, como por ejemplo la fotografía en la casilla de cada jugador que fichemos. 

Como no podía ser menos, desde nuestro blog hemos hecho nuestra habitual liga privada. Ya vamos por la cuarta edición. Nuestros ganadores hasta la fecha han sido Marcos Prieto (Marc Rampas) en la primera edición, a quien sucedió Senén Touza (STT) y nuestro último vencedor ha sido Spicoli. En cada edición hemos ido superando las puntuaciones, señal de que nuestra liga cada vez es más exigente. Atendiendo algunas sugerencias, en esta ocasión vamos a cerrar la inscripción en la primera jornada, para que haya total igualdad de condiciones. Es decir, el plazo de inscripción está abierto hasta el sábado a las seis de la tarde, cuando de comienzo la Liga Endesa. Seamos los que seamos.  

Ya sabéis que no tenemos premio material, pero si ofrecemos seguimiento semanal de la liga a través del blog y un poco de fama virtual al ganador de cada semana y al vencedor final. No obstante, si algún negocio relacionado con el deporte o el basket nos lee y se ofrece a patrocinar la liga con alguna prenda u objeto para el ganador final, aceptaríamos encantados y a cambio le ofrecemos publicidad de dicho negocio en cada entrada que dediquemos a la liga (que es mínimo una por semana) Lo importante de todos modos es pasar un buen rato entre managers que ya empezamos a ser viejos conocidos de este juego. 

La liga se llama EL TIRADOR MELANCÓLICO y la contraseña es biriukov. Un equipo por manager. Les esperamos a todos.   


¡Suerte!

lunes, 29 de septiembre de 2014

LASO RECUPERA LA SONRISA



El Madrid se pega la primera fiesta.


Y con ella el crédito. Después de un tumultuoso verano en el que a nadie le escapa que Florentino Pérez preparaba la soga alrededor de su cuello, el Real Madrid da un golpe de autoridad ganando su tercera supercopa de manera consecutiva imponiéndose en la final a un Barcelona que a priori se había reforzado mejor pero en el que piezas como Satoransky, Doellman o Pleiss aún necesitan tiempo de adaptación. Al citado Florentino Pérez, por otro lado, le ha faltado tiempo para bajar al vestuario a celebrar el título y darse uno de sus habituales baños de gloria. No estaría mal que tales muestras de afecto a un entrenador que le ha dado con éste ya seis títulos en apenas tres temporadas aparezcan también cuando vengan mal dadas y el exigente entorno madridista dude de este estilo de juego tan atractivo, por otro lado, a ojo del buen aficionado. 

Y esta es la gran noticia para el seguidor blanco, para el Real Madrid, e incluso diría que para el baloncesto. El equipo madridista, a pesar de todas las zancadillas (despido de sus ayudantes, no renovación de Darden, etc) sigue totalmente impregnado del estilo Laso. Posesiones cortas, ritmo alto, y juego sin complejos y asumiendo riesgos a ambos lados de la pista (recuerden como en la segunda parte viendo como Ante Tomic se erigía como el mayor peligro azulgrana en ataque, hubo defensas de hasta tres jugadores sobre el pívot croata, dejando totalmente liberado para el tiro a un jugador como Navarro, incapaz en esta final de aprovechar estas situaciones) Esto es el estilo Laso, y podemos comprender que haya quien no le guste (aunque en nuestra opinión es lo más atractivo posible para el aficionado), pero sacar pecho en las victorias, sobre todo cuando se producen de manera contundente y ante el eterno rival, y machacar al entrenador cuando se pierden finales (como si fuera fácil llegar a ellas) no nos parece de seguidor coherente. 

Había interés en comprobar la adaptación de los nuevos rostros en los dos grandes de nuestro baloncesto, pero la realidad es que a estas alturas poco pueden aportar y en el caso del Real Madrid los “capos” siguen siendo sus exteriores nacionales (magníficos Rudy y Llull, con 18 puntos, 3.5 rebotes y 3 asistencias, y 18.5 puntos y 4 asistencias por partido respectivamente… en el caso de Llull además lanzando con un extraordinario 7 de 8 en triples en ambos partidos de la Supercopa, resultando con justicia MVP de esta edición), y un Felipe Reyes que exprime cada minuto en pista como ningún jugador en Europa (lo cual nos hace recordar dolorosamente el partido de cuartos de final contra Francia en el pasado mundial y el desprecio al que le sometió Orenga) No obstante deja muy buenas sensaciones Ayon con un gran trabajo a ambos lados de la cancha, sobre todo en la final (en el primer partido contra el Valencia los árbitros le tomaron la matrícula y apenas pudo aportar al cargarse de personales) y Rivers puede ser un arma ofensiva de primer nivel cuando las metralletas nacionales se atasquen. Nocioni, cada vez más alejado del aro y errático en el tiro, está muy lejos de poder hacer olvidar a Mirotic. El Valencia, por su parte, plantó cara en semifinales al Real Madrid, teniendo opciones de victoria hasta que Llull entró en éxtasis anotador y con tres triples seguidos inclinó la balanza del lado blanco. Pero los de Perasovic demuestran que, tras los dos grandes, son la tercera vía y estarán ahí peleando y con opciones de títulos. 

La otra semifinal sin embargo no tuvo color. No parece que éste tampoco vaya a ser el año de la resurrección baskonista, aunque es cierto que presentar hasta seis caras nuevas en un partido de este tipo contempla sus riesgos. Trabajo por hacer para el italiano Marco Crespi.

El fin de semana sirvió también para aumentar la leyenda del tirador adolescente Josh Ruggles (el chico que adquirió notoriedad al anotar 135 triples en 5 minutos entrando en el Libro Guinness de los Records), ganando su segunda edición del concurso de triples ACB de manera consecutiva. Aunque no hay que obviar la exhibición de Alberto Corbacho en su primera ronda frente a Alex Abrines, logrando 28 de los 30 puntos posibles. Algo que nadie había logrado hasta la fecha y que me temo tardaremos en volver a ver.   


La escopeta teenager.



En definitiva un gran fin de semana de baloncesto que sirve para abrir el telón de una nueva temporada ACB, con el primero de los que se espera sean muchos duelos de los dos colosos de nuestro baloncesto, con permiso de un Valencia que no dudamos volverá a contar, y mucho, para luchar tanto por la Copa como por el título de liga. ¡A disfrutar!  

miércoles, 17 de septiembre de 2014

EL JUICIO A ORENGA Y EL DEBATE SOBRE EL NUEVO SELECCIONADOR




Game over.



Orenga ha dimitido.

Orenga se ha escapado, se ha ido de su casa, ha matado a Pepe Sáez con una lanza. Lo podrían cantar los mismísimos Kaka De Luxe.  

Vamos a tratar de analizar en esta entrada el convulso paso (una convulsión en absoluto provocada por él, quien con todos sus fallos hay que admitir que en cuanto a su comportamiento ha sido intachable, sin decir una palabra más alta que otra pese a todo lo que le han atizado) del hasta ayer seleccionador nacional absoluto por su cargo, y tratar de arrojar alguna luz sobre lo que le espera a la federación para cubrir la plaza, un asunto no tan fácil como algunos pueden creer. 

Para empezar, la noticia de su renuncia no debería pillar a nadie de sorpresa. Estaba sentenciado. La presión popular era demasiado fuerte y el batacazo mundialista demasiado grave para una federación instalada en el nivel máximo de exigencia. Era cuestión de tiempo que la FEB buscase nuevo técnico. En ese sentido Orenga ha sido honesto y ha hecho un favor al baloncesto español. Ya no caben dudas y los federativos han de ponerse a trabajar cuanto antes en la búsqueda de un nuevo seleccionador, tarea que no va a ser fácil tal como hemos afirmado y asunto que abordaremos posteriormente. 

Consideramos que la noticia del abandono de Orenga es positiva para nuestro baloncesto porque necesitamos un salto de calidad en el banquillo que el castellonense no ha sabido, no ha podido, o no ha querido dar, pero ello no quiere decir que nos sumemos al linchamiento popular. El juicio a Orenga ha sido injusto en lo general (le han dado palos desde el primer día, daba igual que se ganara de 40 o se perdiera por un punto), pero justo en lo particular (el nefasto partido contra Francia en este pasado mundial) Por otro lado en este país estamos llegando a unos peligrosos extremos en los que se traspasa el límite entre lo que es juicio y análisis deportivo y el ataque personal, cobarde, nauseabundo y miserable (sirva como ejemplo, el del capitán del equipo de fútbol más laureado de la historia recibiendo mensajes de presuntos “aficionados” de su club deseando la muerte de su hijo, o la noticia con la que nos hemos levantado hoy de la profanación de la tumba de la fallecida mujer del presidente de dicha entidad por parte de algunos radicales… claro que es cosa de los “ultras”, dirán algunos, pero precisamente ese es el problema, que la sociedad, en lo concerniente a lo deportivo, parece radicalizarse cada vez más y sentirse cómoda dentro del espíritu “ultra”… muy peligroso) Pero volvamos al tema Orenga, ya que afortunadamente el baloncesto no ha llegado (y Dios quiera que no llegue), a esos niveles de inmundicia. 

A Orenga, como decimos, se le ha atizado desde el mismo día en que ocupó el cargo de seleccionador nacional absoluto, bajo la afirmación de que era un técnico poco calificado para tal tarea. En definitiva, el prejuicio que tantas veces hemos visto (recuerden los casos de Joan Plaza, Pablo Laso, Xavi Pascual y tantos otros cuando cogen las riendas de un proyecto ganador), la falta de “nombre”, o lo que en otros términos se conoce como “perfil bajo”. Bien es cierto que Orenga no tenía el bagaje de un buen número de extraordinarios entrenadores nacionales, pero tampoco creemos que su designación fuese tan injusta o desacertada como se quiso hacer ver. Se alude con demasiada frecuencia al escaso y desacertado paso de Orenga por ACB. Era la temporada 2005-06, y fue cesado tras 15 jornadas con un balance de 6 victorias por 9 derrotas (créanme, no es un registro tan malo en nuestra liga, y si no fíjense en la próxima temporada una vez transcurridas 15 jornadas cuantos equipos han llegado a esas victorias, muchos dándose con un canto en los dientes) También dirigió ocho encuentros en la ULEB Cup, con balance igualmente negativo (tres victorias por cinco derrotas) Pero hablamos de un equipo como el Estudiantes, que en los últimos tiempos ha tenido más sombras que luces y apenas ha encontrado la estabilidad, y en donde hasta una institución como Pepu Hernández también ha sido destituído en tiempos recientes. En honor a la verdad no tenía mal equipo Orenga aquella temporada, y el Estudiantes, de la mano de un técnico más experimentado y eficiente como Pedro Martínez acabó la liga regular con un balance de 17-17 y clasificado para los play offs. Sergio Rodríguez, Carlos Suárez, el Pancho Jasen, Iker Iturbe o Will McDonald eran los jugadores principales. Pedro Martínez contó además con el apoyo de un nuevo fichaje como fue el de Illian Evtimov. No fue una experiencia positiva la de Orenga en el banquillo de Estudiantes, pero no ha sido el único en fracasar en ese club… y sin embargo a veces parece que no ha habido más técnicos cesados en su historia.      


Joan Plaza, ejemplo de "perfil bajo" en constante crecimiento.


Donde mejor acomodo ha encontrado Orenga ha sido en la FEB, trabajando en categorías inferiores (oro continental en 2011 con la sub20), y como entrenador asistente (cinco años consecutivos al lado de Aíto García Reneses y Sergio Scariolo) Y llegamos al verano de 2013, con la renuncia de Sergio Scariolo y de algunos de nuestros mejores jugadores a disputar el Europeo de Eslovenia. Sinceramente creo que no era mala idea la de premiar a quien había sido oro dos años antes con los menores de 20 años y quien llevaba cinco veranos consecutivos trabajando en la absoluta como asistente con la designación como seleccionador absoluto. Y todo en un verano difícil con el listón de Scariolo (otro entrenador injustamente tratado pese a un balance que habla por si solo: dos oros europeos y una plata continental en cuatro años, balance nada fácil de conseguir por mucho Pau Gasol que tengas en tu equipo, y quien no lo sepa valorar, no tiene más que ver lo sucedido en el pasado mundial para aprender a valorarlo) muy alto y sin poder contar con jugadores que habían renunciado aquel verano a nuestra selección como Navarro, Pau, Felipe Reyes, Ibaka y posteriormente Mirotic. Aún así y pese a las críticas y a sus evidentes limitaciones como técnico Orenga cumplió y nos llevamos el bronce tras apartarnos de la final una Francia sencillamente intratable y a su mejor nivel. No había necesidad, en nuestra opinión, por tanto de ningún cambio. Orenga podía seguir creciendo como entrenador en el banquillo nacional absoluto. Desgraciadamente no demostró tal crecimiento. 

Aquí debemos hacer un inciso que nos lleva ya a la siguiente cuestión que queríamos plantear en nuestra entrada, y es el debate sobre quien debe (o más bien puede) ser nuestro próximo seleccionador. Se afirmó con ligereza que la designación como seleccionador nacional de Orenga era un “insulto” a todos los entrenadores españoles con mayor experiencia. Entrenadores, los cuales en su mayoría (salvo alguna excepción como Pepu Hernández, cuyo desencuentro con la actual federación es notorio), y afortunadamente hay que decir, trabajan como primeros técnicos en los diversos clubes ACB. Si a estas alturas aún hay quien no sabe que la citada ACB (organización privada, por cierto, que parece que hay quien sigue sin saberlo, y por tanto dueña y señora de establecer sus propias reglas) tiene en sus estatutos una norma según la cual ningún entrenador ACB puede ser seleccionar nacional absoluto, aquí estamos nosotros para recordarlo de nuevo. Por eso cuando se habla de que la FEB “insulta” al resto de técnicos españoles poniendo a Orenga y no a un “pata negra” ACB, quizás deberían decir que es la ACB quien realiza la afrenta (y volvemos a repetir, la ACB es una organización privada y establece las reglas que tienen a bien entre sus organizadores y participantes)  

Por tanto y mientras siga existiendo tal norma la FEB está muy limitada a la hora de designar seleccionador nacional, y por ello es lógico pensar que una de las opciones que baraje, como sucedió con el caso Orenga, es buscar a alguien dentro de la propia FEB que sea de la confianza del director deportivo Ángel Palmi y del presidente José Luís Sáez. Eso, o buscar un seleccionador extranjero, cosa que particularmente no veo claro que funcione en nuestro baloncesto, excepto si se trata de alguien que haya tenido experiencia ACB y conozca bien las particularidades de nuestra escena baloncestística, caso de Sergio Scariolo (actualmente sin equipo y por tanto con muchas papeletas de volver al cargo), quien se puede decir que es tan español como italiano. O quizás buscar alguna solución exótica, como el “chino” Piti Hurtado (pero si a Orenga le cayó de todo, imagínense al bueno de Piti, aunque sea uno de los tipos más geniales de nuestro país a la hora de hablar, entender y analizar este deporte) O hacer experimentos extravagantes, como pasar a Lucas Mondelo al baloncesto masculino. ¿Ven cómo no es tan fácil? Por eso me gustaría saber la solución que proponen esos aficionados que parecen tenerlo tan claro y en cuyas manos, si les dejásemos, tendríamos una selección que ganaría oro todos los veranos sin despeinarse allá donde compitiese. ¿Nuestra solución?, sinceramente, que FEB y ACB se sienten y acerquen posturas a este respecto. 

Y por supuesto, hay que tener claro que tipo de seleccionador se quiere, que perfil se busca, en lo deportivo y en lo personal. Un entrenador que prefiera destruir a crear y que en ataque agote el tiempo de posesión, o uno que deje libertad en ataque a los jugadores y les pida que ataquen el aro rival antes de que la defensa rival esté formada. Un técnico que a la primera derrota monte incendios y venda titulares a la prensa, o un tipo tranquilo que sepa manejar las crisis que puedan surgir de puertas adentro y sin aspavientos. Cada uno tendrá sus preferencias y sus gustos, y todos son lícitos, pero hay que ser coherentes con ellos. Personalmente a mí no me gustaría un Maljkovic, o un Messina, o un Repesa para nuestra selección, por muy brillantes que sean. La razón es simple. Su juego no me seduce. 


Lo que si me gustaría es que aprovechásemos este doloroso fracaso de un mundial en el que teníamos tantas esperanzas para cambiar nuestra perspectiva y análisis sobre la figura del entrenador. Desterremos de una vez eso de “a estos jugadores los entrena cualquiera”. No, no los entrena cualquiera, y el actual batacazo debiera dejarlo bien claro. No podemos ser tan hipócritas, simplemente porque no nos guste el entrenador (o eso tan español de “no nos caiga bien”), de cuando se gana no darle ningún mérito, y cuando se pierde asimilarle todas las culpas. Si España se hubiese alzado con este título mundial (lo cual viendo el nivel final alcanzado por Estados Unidos pareciera imposible) hubiéramos recurrido al “es que a este equipo lo entrena cualquiera” y hubiéramos negado todo mérito al inquilino del banquillo, pero ahora que nos la hemos pegado parece que vemos que no, que no lo entrena cualquiera. No es tan fácil. El mundial ganado por Pepu y su posterior plata europea no fue fácil. La plata olímpica de Aíto no fue fácil. Los dos campeonatos de Europa ganados por Scariolo (de hecho nuestros dos únicos títulos continentales de la historia) y su plata olímpica no fueron fáciles. Y por supuesto, tampoco fue fácil el bronce europeo de Orenga el pasado verano, al igual que su oro continental en 2011 con los jugadores juniors. Sólo cuando cambiemos esta percepción sobre lo que supone subirse a un podio en el deporte de alto nivel y el trabajo que ello conlleva, pasaremos del injusto linchamiento a aquello que es más justo… ya lo dice la propia palabra: el juicio.      



¿La segunda venida de "Scorsese" Scariolo?


martes, 16 de septiembre de 2014

HEGEMONIA



Top of the world


Estados Unidos conquista el Mundial 2014 por aplastamiento. Es su segundo campeonato de este calibre que obtiene de manera consecutiva, y su quinto en general, igualando en lo más alto con la extinta Yugoslavia. Sin restar ningún mérito al baloncesto de la Europa del Este, la realidad es que si Estados Unidos hubiera decidido llevar sus mejores jugadores NBA a estos torneos desde antes de 1992, muy pocos mundiales se les podrían haber escapado. Hay dos puntos de inflexión en la historia del baloncesto moderno a nivel de selecciones en lo referente al poder hegemónico del país que inventó este deporte. En 1988 la Unión Soviética de Arvydas Sabonis derrota a los Estados Unidos de David Robinson en los Juegos Olímpicos de Seul en semifinales. Además del “Almirante” de los Spurs, aquella selección entrenada por John Thompson contaba en sus filas con jugadores como Dan Majerle, Danny Manning, Hersey Hawkins, Mitch Richmond o Stacey Augmon. Una excelente camada de universitarios, como demostrarían posteriormente en sus carreras NBA, pero no suficiente para derrotar a su némesis soviética. Aquello dolió mucho en el baloncesto yanqui, tratándose de una derrota en la única competición internacional a la que realmente daban valor, y más siendo a manos del “enemigo” comunista. Algo debía cambiar en unos Estados Unidos que veían con recelo el crecimiento europeo, potenciado aún más dos años después en el Mundial de 1990 disputado en Grecia, donde volvieron a acudir con universitarios entrenados por el ya legendario Coach K. Esta vez fue la Yugoslavia de Drazen Petrovic, Divac, Kukoc y Paspalj quien les pasó por encima en semifinales, y peor todavía fue verles sufrir sobremanera para llevarse el bronce ante Puerto Rico, a pesar de que entre aquellos universitarios se encontraban jugadores del calibre de Alonzo Mourning, Christian Laettner, Kenny Anderson, Billy Owens o Doug Smith. Pero aquello no sólo no era suficiente contra los Petrovic o Sabonis de la época, si no que les hacía sensiblemente inferiores. La contundente respuesta, para deleite de los aficionados llegó en los Juegos de 1992 con la mayor reunión de estrellas que un combinado nacional haya reunido jamás (¿hace falta recordarlos?, Jordan, Bird, “Magic”, Pippen, Ewing, Stockton, Malone, Robinson, Barkley…), por cierto, en el banquillo, como asistente de Chuck Daly estaba un tal Mike  Krzyzewski.  


Coach K, a la vera del gran Chuck Daly


El siguiente punto de inflexión nos lleva a 2006, año en el que España se proclama por vez primera campeona del mundo en Japón. Contra todo pronóstico, en la gran final, su rival no es Estados Unidos, si no Grecia, quienes habían dado buena cuenta de la selección de Krzyzewski en semifinales. Visto el roster del que disponía Coach K, la cosa era para ponerse a temblar: Wade, Bosh, LeBron, Anthony, Howard, Joe Johnson, Paul, Brand… independientemente de que algunos jugadores no tuvieran la madurez que poseen ocho años después, hay que admitir que era una constelación de estrellas que debiera haber asegurado el oro para los norteamericanos. No fue así, y dado que la calidad de los jugadores era indiscutible, había que buscar otros factores que explicasen el fracaso de la selección de las barras y estrellas. Palabras clave como “actitud”, “compromiso”, “trabajo” y “preparación”, se hicieron comunes en el ideario del nuevo proyecto USA que a pesar del batacazo seguiría contando, en lo humano, con los dos mismos pilares que habían fracasado en Japón: Jerry Colangelo en los despachos como presidente federativo y Mike Krzyzewski en los banquillos como entrenador y seleccionador. A partir de ahí no ha habido tregua. 63 victorias consecutivas (un total de 75 sobre 76 con Coach K y Colangelo al frente, la única derrota la mencionada frente a Grecia) y lógicamente el oro en cualquier torneo que hayan competido. Sólo una magistral España en los Juegos Olímpicos de 2008 y 2012 hizo tambalear brevemente los cimientos de la hegemonía estadounidense. En esta ocasión no ha habido dudas ni el mínimo lugar para la sorpresa, pese a que hasta 17 jugadores, por motivos de diversa índole, han tenido que ser descartados de los planes iniciales de Coach K. El Mundial 2014 por tanto deja una verdad incontestable por mucho que duela a algunos presuntos “puristas” de este deporte: el baloncesto norteamericano es el mejor del mundo. Puristas que desprecian el juego yanqui argumentando boutades como que lo basan en el físico (algo semejante a atacar a Usain Bolt por tener buenas piernas), o afirmaciones que demuestran su desconocimiento cuando aseguran que en el baloncesto estadounidense no importa la táctica (cuando prácticamente cualquier sistema utilizado por entrenadores europeos ha sido parido previamente en los banquillos yanquis) Que el baloncesto fuera de las fronteras estadounidenses ha crecido de nivel y se ha acercado a los padres de este juego, es una realidad desde que Drazen Petrovic y Arvydas Sabonis les sacaron los colores a sus mejores jugadores de la NCAA, pero que por calidad, potencial e infraestructura Estados Unidos sigue siendo el gigante hegemónico de este deporte, es igualmente otra realidad indiscutible. 

Estados Unidos se lleva este oro además como las grandes selecciones, jugando de menos a más durante el torneo, y dando su mejor versión según se acercaban los compromisos más importantes y los focos prestaban más atención. Si en la primera fase era el juego interior su gran sustento, ante la pasividad de unos exteriores jugando a medio gas, a medida que han ido pasando las eliminatorias hemos asistido a auténticos clinics de tiro y baloncesto ofensivo, destacando el oficiado por Kyrie Irving en la final con su demoledor 6 de 6 en triples (lo que le valió ser elegido MVP del torneo, de manera injusta en nuestra opinión pues en el global del torneo compañeros suyos como James Harden o Kenneth Faried han mantenido una mayor regularidad) Su rival en la final, una meritoria Serbia, jugó unos primeros minutos asombrosos que les llevaron a ponerse 7-15 en el marcador mediando el primer cuarto. Serbia anotaba a velocidad de vértigo con un Teodosic jugando vertical y encontrando siempre compañeros libres de marca en busca del aro. Estados Unidos, lejos de descomponerse, entró en la dinámica del juego rápido y a base de puro “run and gun” le dio la vuelta al marcador. Fue muy sencillo. Subir la bola y tirar. Y meterla, claro. Habrá quien diga que eso no es baloncesto y prefiera complicadísimas jugadas agotando el tiempo de posesión, pero fue una delicia ver a los de Krzyzewski dejarnos esta exhibición de juego de ritmo alto. 

La final no tuvo historia, pero justo es reconocer el torneo de la Serbia de Sasha Djordjevic. Ofrecieron parte del mejor baloncesto del torneo frente a Grecia y Brasil, además de su espectacular primera parte ante Francia. Los galos a punto estuvieron de remontar en el segundo tiempo con un estratosférico Batum (35 puntos), ¡vaya mundial el suyo! Y es que al swingman de los Blazers aún le quedó pólvora para con 27 puntos ayudar a su equipo a ser bronce frente a la Lituania de un magnífico Valanciunas en otro auténtico partidazo en el que los de Kazlaukas mandaron pero en esta ocasión los de Collet si culminaron la remontada que no pudieron culminar frente a Serbia. Lituania, como era de esperar, no tuvo opciones en semifinales frente a Estados Unidos, por lo que se van del torneo con dos derrotas consecutivas, pero han hecho un gran campeonato.     


Irving dio un recital


El balance general del torneo, en nuestra opinión, es bastante positivo. Ha habido grandes partidos (los citados de Serbia, la pelea por el bronce, los seis primeros partidos de España, la primera fase de Grecia, y por supuesto, todo el recorrido de Estados Unidos, nos han dejado momentos de gran baloncesto) y muchas de las grandes estrellas han dejado su mejor versión mientras sus selecciones han seguido vivas en el torneo (Teodosic, Pau Gasol, Scola, Valanciunas, Bjelica, Batum, Diaw, Valanciunas, Goran Dragic… con los yanquis como caso aparte) De modo que creemos que ha sido un buen Mundial, que por otro lado siempre recordaremos con amargura por el fracaso español en cuartos de final, siendo la gran decepción del torneo junto a Brasil. La organización ha elegido como cinco ideal a Teodosic, Irving, Batum, Pau Gasol y Faried como mejor quinteto del torneo. Todos ellos han destacado, pero nosotros hemos realizado otra selección, escogiendo únicamente jugadores que hayan jugado todo el torneo (pertenecientes, por tanto, a los cuatro equipos semifinalistas) y atendiendo a la valoración (eficiencia, en este caso) media en el campeonato.    



Francia, el bronce más trabajado.



EL QUINTETO DEL MUNDIAL: 


KYRIE IRVING (USA)  12.1 ptos, 2.6 rebs, 3.6 asists, 1.9 robos. 60.9% en T3 14.7 Eficiencia por partido. 

JAMES HARDEN (USA) 14.2 ptos, 2.8 rebs, 3.8 asists, 2.1 robos. 15.8 Ef. p.p.

NEMANJA BJELICA (SERBIA) 11.9 ptos, 6.9 rebs, 2.8 asists. 15.1 Ef. p.p.

KENNETH FARIED (USA) 12.4 ptos, 7.8 rebs 63.7% en TC. 17.8 Ef. p.p.

JONAS VALANCIUNAS (LITUANIA) 14.4 ptos, 8.4 rebs, 1 tap., 69.6% en TC.
19.8 Eficiencia por partido. 


ENTRENADOR: 

Ex aequo: Mike Krzyzewski y Alexandar Djordjevic 


jueves, 11 de septiembre de 2014

LA DEBACLE ESPAÑOLA Y EL RESTO DE LOS CUARTOS





Naufragio




Lituania tuvo el honor de convertirse en la primera selección semifinalista del Mundial 2014. Ejemplar una vez más lo del baloncesto lituano en lo referente a selecciones. Da igual las bajas, los percances, o las lesiones (su titularísimo base Kalnietis se fracturó la clavícula en vísperas de comenzar el campeonato), siempre están ahí y les vemos luchando por las medallas. Nos alegramos mucho por un país que reverencia y honra el baloncesto y por un entrenador veterano como Kazlaukas que nunca ha renunciado al buen juego a pesar de que veía como contemporáneos suyos obtenían más éxitos a base de anular más que crear. Siempre es bueno que Lituania esté ahí. Es cierto que su camino hasta semifinales no ha sido excesivamente duro (la diferencia de calidad y dureza entre el lado de cuadro de España y el de Estados Unidos es manifiesta), pero la realidad es que sólo han perdido un partido (contra Australia) y han contado los otros seis por convincentes victorias. Turquía sólo mandó en el primer cuarto (13-18), para asistir posteriormente a la exhibición de tiro lituana, con 10 triples de 19 intentos, destacando Seibutis (3 de 3), Pocius (3 de 5), y Darjus Lavrinovic (3 de 4) Si a eso le sumas a uno de los mejores pívots del torneo (12 puntos y 13 rebotes para Valanciunas), es fácil comprender que la selección cuya federación preside el gran Arvydas Sabonis sea una de las cuatro supervivientes a estas alturas del campeonato. El buen partido de los interiores turcos (entre Asik y Gonlum sumaron 24 puntos y 19 rebotes) no sirvió. Esta vez Preldzic no apareció con sus triples salvadores (0 de 4 desde la letal distancia) 

El rival lituano en semifinales será, como era previsible, Estados Unidos. La selección de Coach K suma y sigue y Eslovenia apenas inquietó hasta comenzado el tercer cuarto. En cuanto bajaron un poco los brazos y el cansancio comenzó a hacer mella fue coser y cantar para quienes siguen siendo los favoritos al oro. La superioridad en aspectos como el rebote o la velocidad para ejecutar transiciones a ambos lados de la cancha es tan brutal que los norteamericanos se pueden permitir el lujo de no comenzar atinados (llegaron a estar en un 22% en el tiro en el primer cuarto), gracias a su capacidad para tener segundas, terceras y hasta cuartas opciones en el partido. Son un rodillo y sólo una España en su mejor versión hubiera podido parecer capaz de tener opciones de arrebatarles el oro.  A falta de seis minutos para el final del partido frente a Eslovenia ya llevaban el centenar de puntos... y sin tener su mejor día en el tiro. La selección de Jure Zdvoc (quien fuera brillante base de larga carrera en la selección yugoslava entre finales de los 80 y los 90) se va dejando buena imagen, a pesar de la paliza final. Hay que recordar sus bajas en el juego interior (Erazem Lorbek, Mirza Begic) Sinceramente, creo que han dado un paso adelante respecto a la tediosa etapa de Bozidar Maljkovic.


Los States, lanzados.




 De menos a más. Así se escribe la historia de Serbia en este campeonato. Del equipo duditativo de la primera fase, que no sabía cerrar partidos ante Francia, competir ante España, o soportar la salida en tromba de Brasil, a la apisonadora actual que ha barrido de la pista a Grecia y Brasil media un abismo... y sólo ha pasado una semana. Sasha Djordjevic, quien lo fuera todo como jugador, aprende rápido como entrenador. Logró maniatar desde el comienzo a un equipo americano que jamás estuvo cómodo en la pista, alcanzando su mayor cota de frustración cuando 9 abajo Splitter y Viera se deshacían en protestas arbitrales. El resultado fueron dos técnicas que definitivamente dejaron a los brasileños, claros candidatos a medalla, fuera de las semifinales. Serbia se acabó paseando entre el delirio y el éxtasis para acabar dejando la diferencia en nada menos que 28 puntos. Sorpresa en el Palacio de Los Deportes para abrir la tarde… por desgracia no sería la única. 

Y aquí llegamos al punto del que no nos gustaría tener que hablar en este blog. La dolorosa derrota de nuestra selección frente a la Francia de Vincent Collet. Un tropiezo inesperado, de esos que pareces tentado a soltar el tópico “no me puedo explicar lo que ha pasado”, y sin embargo es muy fácil de explicar con sólo haber visto el partido. Los galos fueron muy superiores en aspectos cruciales del juego (especialmente el rebote, 50 por 28 para Francia), llevaron el partido a su terreno (cosa que podíamos esperar, pero ante la que no supimos reaccionar… incluyendo la agresión de Pietrus a Llull que nos enfrió en un momento en el que parecíamos encontrarnos por fin en el partido) y nos ganaron en justa medida. En un partido feo, bronco y embarullado, jamás atisbamos nuestro juego. Nunca hemos atacado a nuestro seleccionador, porque los seis partidos anteriores fueron extraordinarios, y hoy, sin querer ser ventajistas, tenemos que ser realistas. Anoche demostró su incapacidad para manejar un equipo de este calibre. Resulta incomprensible la ausencia de Felipe Reyes (ni un segundo en pista) en un partido en el que la sangría bajo tableros era espectacular. En un choque trabado que se había convertido en una guerra de guerrillas nadie sabe moverse mejor que el corajudo ala-pívot cordobés, como bien saben los aficionados madridistas que tantas veces han visto a su capitán salir al rescate desde el banquillo en los momentos más complicados (y precisamente por eso hablamos de un tipo que ayer hubiera incendiado las gradas del Palacio con su sola salida a pista… hasta en eso tuvo poca vista Orenga) En general asistimos a una selección española absolutamente irreconocible, con algunos de nuestros jugadores en la peor versión que podamos recordar. Especialmente un Marc Gasol totalmente ausente del partido y con la mente puesta en su reciente paternidad. Un desastre a ambos lados de la cancha, con la complacencia de su entrenador incapaz de atreverse a prescindir de sus servicios simplemente por ser uno de los pesos pesados del grupo. La selección de tiro de figuras como Rudy, Llull, o Sergio Rodríguez, no sólo fue mala, si no que dejó al descubierto el carácter individualista de estos jugadores en momentos en los que debíamos remar como un solo hombre. Incomprensible la actuación de Ibaka, quien se había cansado de pedir un papel más preponderante en esta selección y cuando necesitábamos de su paso adelante jugó atenazado por un miedo impropio de un jugador que ha sido finalista de la NBA. Un Ricky Rubio que estaba haciendo el mejor campeonato que le podíamos recordar con la camiseta nacional perdió inexplicablemente su agresividad habitual. Y al frente de todo esto un Orenga incapaz de cambiar la actitud de jugadores clave, o al menos intentar pulsar otras teclas. Con todo este nivel de despropósitos la selección recurrió a su argumento más clásico: Pau y Navarro. El primero, aún con sus problemas físicos, fue el bastión que permitió que tuviéramos opciones hasta prácticamente el último minuto. El segundo, realmente sin estar a su mejor nivel. Pero fueron nuestro único argumento válido. Para mañana se espera comparecencia del presidente de la FEB, José Luís Saez, en la que clarificará el futuro inmediato de la selección absoluta. Evidentemente todo parece indicar que Orenga no seguirá, y debería haber cierto toque de atención sobre el modelo de gestión del equipo. Sabido es que en este grupo de jugadores ha habido “autogestión”. No nos parece mal. Los resultados y los veranos plagados de éxitos están ahí. Son jugadores que necesitan cierta libertad y sentirse cómodos. No podemos ser tan hipócritas para cuando las cosas salen bien hablar del buen rollo de un grupo de colegas que juegan a la pocha, y cuando salen mal poner el grito en el cielo y pedir que les impongan mano dura y látigo. Equilibrio. Es bueno que sigan sintiéndose cómodos, como una pandilla de amigos que se reúnen todos los veranos para disfrutar con lo mejor que saben hacer, pero no pueden permitirse bochornos como el de ver a jugadores totalmente desconectados de lo que supone jugarse un pase a semifinales dilapidar minutos en cancha simplemente por ser vacas sagradas de este grupo. Afortunadamente en España hay una magnífica nómina de jóvenes (o no tan jóvenes) entrenadores que en ACB han demostrado su capacidad y que podrían llevar las riendas de la selección con éxito. No hay más que mirar al banquillo de España para ver a Sito Alonso, o pensar en Joan Plaza, quien con su descaro habitual nunca ha ocultado su lícito deseo de ser seleccionador nacional. Dejamos dos nombres como podríamos dar muchos otros (Laso, Pascual, Maldonado, Pedro Martínez, Moncho Fernández… o José Luís Abós, a quien aprovechamos para insuflarle toda la fuerza y ánimo posibles en estos momentos trascendentales de su vida) Para ello, evidentemente, la ACB debe cambiar su norma por la que impide a cualquiera de sus primeros entrenadores ser seleccionador nacional absoluto.  


Marc no estuvo.


No hay que perder el tiempo en lamentaciones, ni regodearse en la derrota (sólo diré que esta es una de las mayores tragedias baloncestísticas de nuestra selección que pueda recordar…más incluso que el “angolazo” del 92, ya que aquella selección iba cuesta abajo y apuntaba a estado de descomposición… mientras que en ésta las expectativas eran las máximas que nunca habíamos tenido), hay que empezar a pensar en el próximo Europeo que sólo otorga dos plazas directas para los Juegos Olímpicos. Hemos perdido todos, y no vamos a malgastar tinta ni fuerzas en más linchamientos cuando como digo hemos perdido absolutamente todos los que de alguna u otra manera nos sentimos ligados a este deporte. Y no sólo como aficionados españoles, ya que la victoria de una selección que plantea sus partidos a ganar metiendo 60 puntos siempre es una mala noticia para este deporte (pero por otro lado es totalmente lícito, y hay que reconocer el enorme mérito de Collet para con una Francia tan disminuida colarse en unas semifinales que muy pocos hubieran pronosticado para los “bleus”) 

El Mundial sigue, Estados Unidos-Lituania y Francia-Serbia lucharán por estar en la gran final. Tragaremos saliva y se lo contaremos. 


EL QUINTETO DE CUARTOS DE FINAL: 

THOMAS HEURTEL (FRANCIA) 13 puntos y 4 asistencias
MILOS TEODOSIC (SERBIA) 23 puntos, 3 rebotes y 4 asistencias.
KLAY THOMPSON (USA) 20 puntos, 3 rebotes, 2 asistencias y 2 robos.
KENNETH FARIED (USA) 14 puntos y 10 rebotes.
JONAS VALANCIUNAS (LITUANIA) 12 puntos y 13 rebotes. 

ENTRENADOR: 

VINCENT COLLET (FRANCIA)


EL QUINTETO DEL MUNDIAL: 

GORAN DRAGIC (ESLOVENIA) 16 puntos, 2.9 rebotes y 4.3 asistencias por part.
JAMES HARDEN (USA) 12.7 puntos, 2.9 rebotes y 3.9 rebotes por partido.
KENNETH FARIED (USA) 13 puntos y 8.1 rebotes por partido.
PAU GASOL (ESPAÑA) 20 puntos, 5.9 rebotes y 1.4 asistencias por partido.
JONAS VALANCIUNAS (LITUANIA) 12.9 puntos, 8.6 rebotes y 2 asistencias p.p.

ENTRENADOR: 


VINCENT COLLET (FRANCIA)   

lunes, 8 de septiembre de 2014

MUNDIAL 2014: OCTAVOS DE FINAL



Raulzinho, héroe brasileño en octavos.


Ya tenemos cuartofinalistas del Mundial 2014, después de un magnífico fin de semana de puro baloncesto, con ocho partidos, algunos de ellos partidazos, mucha emoción e igualdad en algunos casos, desenlaces sorprendentes, y un gran ambiente en las calles y pabellones de Madrid y Barcelona, con bancadas ilustres como la argentina y lituana, siempre fieles a sus combinados nacionales. Hay que destacar que de los ocho supervivientes en este torneo cuatro son del grupo A, nuestro grupo. Es decir, han ganado todos los que se clasificaron con nosotros. ¿Alguien dudaba que teníamos el grupo más fuerte? De esos cuatro sólo quedarán dos, ya que nos volvemos a enfrentar entre nosotros. Por continentes Europa domina, llevando seis representantes al siguiente cruce, y América se queda con dos.

Estados Unidos hacía los honores de abrir los octavos con su duelo frente a México. Como era previsible el partido no tuvo demasiada historia y los hombres de Coach K dominaron desde el principio para resolver por un nada escandaloso 86-63. En un combinado USA donde estaban destacando sobremanera sus jugadores interiores, el choque de octavos sirvió para ver la mejor versión de Stephen Curry, letal con 20 puntos y 6 triples de 9 intentos. El base de los Warriors afina la muñeca de cara a las citas más exigentes. Gustavo Ayón opuso resistencia por parte mejicana, con 25 puntos y 8 rebotes. El pívot se despide del Mundial sin saber todavía donde jugará la próxima temporada, extraña situación para un jugador de su categoría. 

Francia-Croacia se presentaba como uno de los duelos más inciertos y de pronóstico más complicado de octavos de final. Comenzaba bien el partido para los croatas, desarrollándose al gusto de Repesa. Baja anotación y partido bronco. Poco a poco se fue imponiendo la inteligencia táctica de los galos, representada en un jugador como Boris Diaw, repartiendo juego más que ningún base. El jugador de los Spurs es una estrella generosa que sabe estar en un segundo plano pero es fundamental para su equipo. Sin grandes alardes los franceses fueron remontando y abriendo brecha en el marcador ante un conjunto croata romo en ataque. Un mate de Batum ponía un 46-30 a punto de cerrar el tercer cuarto que parecía definitivo. Los de Repesa apenas anotaban a punto por minuto, y los de Collet, simplemente con oficio, buena circulación de balón, y defensa para intentar algún que otro contraataque, parecían sentenciar el choque. Como suele ocurrir en este tipo de situaciones, cuando los croatas se vieron fuera del partido y del torneo renunciaron al corsé táctico impuesto por su entrenador y aceleraron el ritmo del choque, llevándolo a un frenético “run and gun” donde la metralleta de Bogdanovic (acabó con 27 puntos y 6 rebotes) llegó a ajustar el marcador a 66-64 a falta de 52 segundos tras otro de sus triples. Diot se precipitó en el ataque siguiente buscando responder desde el perímetro, pero su fallo no lo aprovechó Croacia, esta vez Bogdanovic erró el tiro y Heurtel y Batum sentenciaron desde los tiros libres tras las habituales faltas del equipo que se ve abajo en el marcador y busca parar el reloj. Un final muy emocionante, en el que tras tres cuartos de pobre calidad en el juego, los minutos finales si nos brindaron un gran espectáculo. 

Eslovenia cumplió los pronósticos ante República Dominicana, pero los americanos no lo pusieron fácil (lo que hubiera sido esta selección con Al Horford) De hecho comenzaron mandando los de Orlando Antigua, neutralizando a un errático Goran Dragic que cometía sus dos primeras faltas personales en apenas medio primer cuarto. Fue su hermano Zoran quien mantuvo al equipo en el partido (18 puntos), hasta que Goran volvió a hacer acto de presencia y llevar el partido a su terreno. En cuanto Eslovenia obtuvo el mando del partido no lo soltó, manteniendo siempre diferencias en torno a la decena de puntos final (Dominicana apretó poniéndose 55-57 a falta de 6 minutos, pero un parcial de 2-10 definitivamente les dejó sin opciones) Eslovenia sigue y se las verá con Estados Unidos en cuartos. 

España cerraba la primera jornada de octavos frente a la revelación Senegal. No hubo partido. A pesar de la generosidad física de los africanos y de ser capaces de aguantar en ataque en los primeros minutos, el combinado de Orenga dio otro recital, basado en una soberbia conexión Ricky-Pau y finalizando con una aportación coral en la que hay que destacar a un Calderón quien definitivamente ha recuperado el tino en el triple (3 de 4 intentos), recordando al jugador que en la NBA lanza por encima de un 40% en la distancia más letal. Hay que felicitar a Senegal, un soplo de aire fresco entre tanto baloncesto previsible, con jóvenes jugadores de formación universitaria estadounidense y representación española en su preparador físico y en su fisioterapeuta. Ojala sigan creciendo. España, por su parte, sigue realizando un baloncesto espectacular, con una circulación de balón magistral y una actitud defensiva encomiable… y con todo ello siguen los palos a Orenga. ¡Esto sólo puede pasar en España!   


Los Gasol siguen de exhibición.


El domingo se abría con una trabajada victoria lituana ante una Nueva Zelanda que nunca le perdió la cara al partido. El equipo de Kazlauskas mandó y fue superior, pero los arreones “kiwis”, de la mano de un excelso Corey Webster (26 puntos), obligaron a Lituania a disponer de la mejor versión de Jonas Valanciunas (22 puntos, 13 rebotes y 3 tapones) Los oceánicos llegaron a empatar en el luminoso a 65 a falta de poco más de dos minutos, pero dos pérdidas de balón consecutivas y el poderío interior lituano en los ataques siguientes les dejan fuera del torneo, a pesar de la incapacidad europea para sentenciar en el tiro libre (muy fallón Pocius) La canasta decisiva, no obstante, vino desde el perímetro, con un triple del nuevo madridista Maciulis, poniendo el 65-72 a falta de un minuto. Lituania sigue, las gradas lo agradecen, y espera Turquía. 

Serbia-Grecia era otro de los platos fuertes de octavos. Los de Katsikaris llegaban imbatidos y los de Djordjevic sólo habían podido ser cuartos en su fase de clasificación (pero eso sí, en el grupo más fuerte) Parecían favoritos los helenos pero con mucho que decir por parte serbia. El partido no decepcionó. El comienzo fue trepidante y con ambos equipos buscando el aro rival con descaro. Un choque nada especulativo. Si Kalinic “posterizaba” a Bourousis, con un mate en sus narices que nos hacía recordar al de Rudy a Dwight Howard en los Juegos de 2008, el griego respondía en la jugada siguiente con un triple. Si Teodosic castigaba desde el perímetro, Zisis contestaba por parte helena. Parecía el mejor partido de octavos, y la duda era si ambos equipos serían capaces de mantener ese nivel de juego durante 40 minutos. La primera parte fue magnífica, con defensas alternando entre individuales y zonales y los ataques imponiéndose en muchas ocasiones, para deleite del espectador. Serbia se fue a los vestuarios con una ligera ventaja en el luminoso (46-42) tras otro mate con tiro adicional del portento físico Kalinic. Nos preguntábamos si ambos conjuntos serían capaces de mantener el alto nivel los 40 minutos, la respuesta serbia fue afirmativa. No les hizo falta ningún parcial descomunal para romper el partido, simplemente no bajaron el ritmo en momento alguno, y Grecia no pudo seguirles. Cualquier minuto sin anotar por parte helena era castigado por los serbios, que con Bogdanovic a la cabeza (finalizó con 21 puntos) era constante en su martilleo al aro rival. Así empezaron a llegar las primeras ventajas serias para los de Djordjevic, entre 7 y 11 puntos, para en el último cuarto acabar paseándose y dejarnos sin emoción el que podría haber sido el mejor choque de esta eliminatoria pero al que le faltó mayor respuesta griega. Los serbios están crecidos y su duelo contra Brasil puede ser de alto voltaje. 

Turquía-Australia era otro choque sin favorito claro, aunque los “boomers” daban la sensación de tener un poquito más en su baloncesto que los otomanos… y desde luego, tardarán tiempo en darse cuenta de la ocasión que han dejado pasar, ya que dominaron prácticamente todo el encuentro pero no supieron rematar a una selección turca aburrida y desangelada, pero con calidad suficiente para darle la vuelta a un marcador como el de ayer. Y es que finalizando el tercer cuarto los aussies llegaban a tener diferencias rondando la decena de puntos, gracias a la inspiración de su base Dellavedova (gran campeonato el suyo) y al trabajo del siempre eficiente Aron Baynes (15 puntos y 7 rebotes), pero no contaban con el factor Preldzic. El jugador de origen bosnio volvió a ser el líder de los suyos, a pesar de su mala primera parte. Preldzic es un jugador total, un “point-forward”, un “all around player”, capaz de dominar todas las facetas del juego y echarse a su selección a la espalda para llevarla a cuartos de final. Un triple suyo ajustó el marcador cerrando el penúltimo acto (46-50) y dos consecutivos en el último minuto ajusticiaron a una Australia que adoleció de falta de experiencia en finales apretados y pagó su juego especulativo en el tramo decisivo (una perdida de balón crucial al agotar tiempo de posesión). Del 59-64 que ponía Dellavedova a falta de 1:02 para la conclusión, al 65-64 definitivo gracias a la muñeca del jugador de Fenerbahce. Vaya final.      


Preldzic, el héroe que vino de Bosnia.


Y para cerrar unos estupendos octavos de final, el derbi sudamericano por excelencia. Un Brasil-Argentina con claro favoritismo para los de Magnano (argentino, por cierto) Los de Lamas pelearon y tuvieron un gran arranque de partido, pese a la incapacidad de Scola, superado por la defensa de Varejao y Splitter, pero apoyados en el buen hacer de su pareja de bases, Prigioni y Campazzo, que veían aro con facilidad. Los argentinos se dieron el gustazo de llevarse el primer cuarto (13-21), pero pronto cambiaría la historia. Magnano buscó equilibrar el partido con tres “bajos” y al igual que Lamas, con dos bases en pista (Larry Taylor y un soberbio Raulzinho Neto, licenciado definitivamente anoche con sus 21 puntos) Brasil lo notó en fluidez ofensiva y ajustó el marcador al 33-36 con el que se llegó al descanso. La segunda parte fue un paseo brasileño, con un Marquinhos Vieria campando a sus anchas y destrozando la defensa argentina. El ex –jugador de New Orleans es el auténtico “factor X” de los de Magnano, y uno de los pocos, quizás el único, aleros altos que de verdad está desequilibrando en el torneo. No merecía Argentina despedirse de este torneo por una diferencia de 20 puntos, pero Brasil demuestra su fortaleza y que, como muchos vaticinaban, tras Estados Unidos y España es el equipo más fuerte de este torneo. Serbia será su rival de cuartos. 


EL QUINTETO DE OCTAVOS:    

RAULZINHO NETO (BRASIL) 21 puntos (9 de 10 en TC), 2 asists y 1 robo.
STEPHEN CURRY (USA) 20 puntos, 3 rebotes, 4 asistencias y 1 robo.
BOJAN BOGDANOVIC (CROACIA) 27 puntos, 6 rebotes, 1 asist. Y 1 robo.
JONAS VALANCIUNAS (LITUANIA) 22 puntos, 13 rebotes y 3 tapones.
MARC GASOL (ESPAÑA) 9 puntos (100% en TC), 6 rebs, 4 asists y 4 tapones.

ENTRENADOR: 

ALEKSANDER DJORDJEVIC (SERBIA)



EL QUINTETO DEL MUNDIAL: 

GORAN DRAGIC (ESLOVENIA) 16.5 puntos, 2.7 rebotes y 4.3 asistencias p.p.
JAMES HARDEN (USA) 12.5 puntos, 2.5 rebotes y 4 asistencias p.p.
NEMANJA BJELICA (SERBIA) 11.8 puntos, 7.3 rebotes y 1.8 asistencias p.p.
KENNETH FARIED (USA) 12.8 puntos y 7.8 rebotes por partido.
PAU GASOL (ESPAÑA) 20.5 puntos, 5.5 rebotes y 1.5 asistencias p.p.

ENTRENADOR: 


JUÁN ANTONIO ORENGA (ESPAÑA)

viernes, 5 de septiembre de 2014

PRIMERA FASE OVER



Concluida la primera fase del Mundial 2014, hacemos un pequeño resumen de lo que ha sucedido en cada grupo y nuestro mejor quinteto del torneo.



GRUPO A: AL RITMO DE ESPAÑA. 


Implacable. Así se ha mostrado nuestra selección contando sus cinco partidos por contundentes victorias, primero ante las débiles Irán y Egipto, y posteriormente ante combinados del calibre de Brasil, Francia y Serbia. Para ser fieles a nuestra mejor tradición, todo ello acompañado de un injustificado tiroteo a nuestro seleccionador nacional (que si fulanito tiene que jugar más, que si menganito tiene que jugar menos, que si tenemos que meter más balones dentro, o que si tenemos que jugar más exterior) Lo de siempre en este país. La realidad es que hemos hecho una primera fase espectacular, con buena dosificación de minutos (quien tenga dudas que mire la media de minutos de nuestros jugadores), con los hermanos Gasol e Ibaka imperiales, Ricky cogiendo galones, y Navarro afinando la muñeca. Rudy y Llull funcionando como “pegamento” cada vez que están en pista. Grandes sensaciones. Brasil, como se preveía, ha sido el único capaz de seguir nuestra estela, perdiendo ante España por 19 puntos pero ganando el resto de partidos, sufriendo ante Francia, cumpliendo ante Irán, convenciendo ante Serbia, y dando la paliza del campeonato al débil Egipto. Les espera Argentina en cuartos, choque caliente. Los galos han sido terceros, ofreciendo muy buenas sensaciones (recordemos que están sin Parker ni Noah) y competitividad. Les apretaron a los brasileños, remontaron ante Serbia, y cumplieron el trámite de Egipto e Irán (este último con relativos apuros). Croacia será su rival en octavos. Duelo de difícil pronóstico. Serbia obtiene plaza para octavos en cuarto lugar, con sólo dos victorias (previsibles, ante Irán y Egipto) La selección de Djordjevic continúa con su eterna transición sin llegar a ninguna parte. Decepcionantes. Fuera del torneo se quedan Irán y Egipto. Los africanos han sido posiblemente el equipo más débil del campeonato, mientras que el campeón asiático se va con una victoria y buena imagen. A seguir creciendo.   


España va bien.



GRUPO B: GRECIA MANDA, SENEGAL SORPRENDE. 


No se contaba demasiado con esta renovada selección griega, pero de momento es el único equipo invicto junto a Estados Unidos y España. Antetokounmpo deja destellos del enorme jugador que se avecina. Calathes y Papanikolau siguen creciendo en el equipo, y los veteranos Printezis, Bourosis y Zisis tiran del carro. Kaimakoglou, la sorpresa. Selección muy seria. Les espera Serbia en octavos, un duelo con mucho carácter. Croacia ha hecho segunda con tres victorias y dos derrotas, pero dejando muchas dudas. Filipinas les llevó a la prórroga y les metió el susto en el cuerpo. Grecia no les dio opción. Senegal les sacó los colores. Contra Puerto Rico se desquitaron, pero su mejor partido lo hicieron frente Argentina. Rumores de motín en el vestuario frente a su apolillado entrenador Jasmin Repesa. El talento croata necesita más libertad que la que propone su técnico. Una irregular Argentina ha hecho tercera con el mismo balance que los croatas (perdieron su duelo directo) Sufrieron mucho ante Filipinas, pero no dieron opción a la sorprendente Senegal. Bregaron ante Grecia y se exhibieron frente a Puerto Rico. Scola está jugando a su mejor nivel, pero bajan mucho con las rotaciones. La Senegal del NBA Gorgui Dieng da la campanada y con dos victorias (y una prórroga frente a Filipinas) ante Croacia y Puerto Rico se mete en octavos, donde les espera España. Los 18 puntos y 11.4 rebotes por partido del compañero de Ricky Rubio en Minnesota son los principales culpables. Se queda fuera Puerto Rico, que tenía una gran oportunidad de seguir en el torneo estando encuadrada con dos selecciones en principio inferiores como Filipinas y Senegal, y también decimos adiós a la selección liderada por Andray Blatche, quienes como los boricuas se van con una sola victoria, pero metiendo el miedo en el cuerpo a equipos como Croacia o Argentina.   


Dieng, estrella en este mundial.



GRUPO C: ESTADOS UNIDOS SE DIVIERTE. 


Sin problemas para los chicos de Coach K, que han resuelto sus cinco partidos sin apuros, viendo como los rivales les aguantaban uno, dos, o incluso hasta tres cuartos (caso de Turquía) pero al final sucumbían ante la profundidad de banquillo estadounidense. Davis y Faried, los mejores (y alguno hablaba de debilidad en el juego interior) Turquía aprovecha la debilidad del resto del grupo para hacer segundo, pero sufriendo mucho en sus victorias ante Finlandia y Nueva Zelanda, y perdiendo ante Estados Unidos y Ucrania. El triple empate entre Dominicana, Nueva Zelanda y Ucrania, con dos victorias y tres derrotas, deja fuera contra pronóstico a los de Mike Fratello. Pese a tener mejor average general, su derrota por doce puntos ante Nueva Zelanda les ha condenado. Los dominicanos (victorias ante Finlandia y la decisiva, frente a Nueva Zelanda, por trece puntos) son terceros, con Eslovenia esperando en octavos, y los oceánicos cuartos, se las verán con Lituania. Finlandia se despide con una sola victoria en su casillero (Ucrania)   


"Manimal" y La Ceja, servicios de demolición.



GRUPO D: EL GRUPO DEL LÍO. 


El grupo del lío, sí. Porque la presencia de Estados Unidos en el grupo de los cruces invitaba a los equipos a intentar evitar la cuarta plaza a toda costa, pero también la segunda de cara a un hipotético choque de cuartos de final. Esto ha llevado a Goran Dragic a insinuar que Australia se ha dejado perder frente a Angola en el último partido para no ser segundos. No he visto ese partido, pero primeramente habría que decirle aquello de “piensa el ladrón…” No sé si Australia se ha dejado perder, pero con sus declaraciones Dragic deja claro que para él si existía esa posibilidad, con lo cual podríamos pensar que él si tendría en mente dejarse perder llegado el caso. Hay que tener cuidado en que dirección se escupe. También es cierto que Eslovenia tenía en su mano ser primera de grupo en su duelo directo frente a Lituania con el que se cerraba el grupo. La victoria de los de Kazlauskas les deja como primeros de grupo, quien lo iba a decir. Los lituanos sufren sin su timonel Kalnietis, pero tienen tanto oficio que finalmente cumplen con una buena primera fase. Sólo les ha derrotado Australia y se abre ante ellos un buen camino hacia semifinales. Eslovenia, que por momentos ha ofrecido muy buen baloncesto (y mucho mejor que el que mostraban con Maljkovic), pasa como segunda y balance 4-1. Australia, tras la derrota ante Angola como decimos quedan terceros, con registro 3-2 (su otra derrota, ante Eslovenia) El último billete lo obtiene el México de Sergio Valdeomillos, gracias a sus dos victorias ante Corea del Sur y Angola. Precisamente los angoleños se despiden también con dos triunfos (Corea del Sur y Australia), pero caer ante los centroamericanos en su duelo directo les deja fuera. Los asiáticos, por otro lado, se van sin conocer la victoria.   


Dragic, hablando en la cancha... y fuera de ella.



EL QUINTETO DE LA PRIMERA FASE: 

Goran Dragic (Eslovenia) 17.4 puntos, 2.8 rebotes y 4 asistencias por partido.
James Harden (Estados Unidos) 12.6 puntos, 2.2 rebotes y 4.4 asists por part.
Gorgui Dieng (Senegal) 18 puntos, 11.4 rebotes y 2 asistencias por partido.
Pau Gasol (España) 21.2 puntos, 5.6 rebotes y 1.6 asistencias por partido.
Luis Scola (Argentina) 21.6 puntos, 8.8 rebotes y 2.2 asistencias por partido.

ENTRENADOR: 

Fotsis Katsikaris (Grecia)


martes, 2 de septiembre de 2014

LEBRON Y LOS ERRORES DEL PASADO




LeBron se mete a directivo.


Vamos a ver como podemos explicar esto sin caer en la incoherencia, recurriendo a los malabarismos literarios de siempre. Y es que desde este blog defendemos que la etapa LeBron James en Miami ha sido, si no de sobresaliente, sin duda alguna al menos de notable alto. Cuatro temporadas saldadas con cuatro títulos de Conferencia Este y dos títulos de la NBA. El bagaje a nivel resultadista es magnífico. Sin embargo la sombra de la frustración ha dejado huella en la franquicia de Pat Riley y en el alma de The King, quien planeaba un proyecto que dominase la NBA durante prácticamente toda la segunda década del siglo XXI, y si algo no ha sido Miami es precisamente un proyecto. Dos equipos mucho más corales que el entrenado por Erik Spoelstra, como fueron los Mavericks de Carlisle y los Spurs de Popovich, dejaron ver las costuras del traje nuevo del emperador LeBron, mostrando unos Heat escasos de banquillo y cojeando en posiciones clave (base y pívot) Unos errores que impidieron que los años de The King en Florida fueran todavía más brillantes, errores, que en mi opinión, se trasladan a Cleveland, desmontando lo que podría ser un gran proyecto de futuro por la impaciencia de ganar el anillo a toda costa. 

Si la decisión de LeBron de volver a su Ohio natal estremeció los cimientos de la NBA, no se quedó atrás el megatraspaso que ha dado con los huesos del tres veces All Star Kevin Love en la franquicia Cavalier, tanto que hasta hubo rumores de veto por parte de la organización, como ya sucediera con el intento de los Lakers hace dos temporadas de contar con los servicios de Chris Paul para juntar al eléctrico base con Kobe Bryant y Dwight Howard. Finalmente el forward californiano recala en Cleveland, noticia que no ha pillado a nadie por sorpresa pues era sólo una cuestión de tiempo… exactamente el mes de plazo que se necesita para que un rookie que haya firmado contrato profesional (era el caso de Andrew Wiggings) pudiera ser traspasado. Love forma el nuevo “Big Three” de The King junto a Irving y el propio LeBron, un trío en principio más poderoso que el de Miami, puesto que Love y sobre todo Irving tienen aún más margen de progresión que el que pudieran poseer Bosh y por supuesto Wade. Queda por ver si, como hicieran Bosh y Wade, Love e Irving renuncian a jugarse tantos lanzamientos por partido como hacían anteriormente, sobre todo en el caso del ex –Wolves, jugador acostumbrado a recibir y tirar sin el menor miramiento. Por otro lado los Cavaliers renuncian a una ocasión histórica de haber juntado cuatro números uno del draft en un mismo equipo (LeBron, Irving, Bennett y Wiggings), tres de ellos en los últimos cuatro años. Lo que parecía un candidato claro al anillo pero a la vez un proyecto de futuro que garantizase el dominio Cavalier en el Este aún cuando LeBron iniciase la cuesta abajo de su carrera se transforma en una apuesta de presente… y nada más. Un futuro hipotecado y la presión de que sólo vale ganar el anillo. Veamos que es lo que pierde Cleveland tras la operación. 

Para empezar, mucho trabajo le espera a David Blatt, adaptando las piezas de una plantilla en la que sólo cinco jugadores permanecen respecto al roster de la pasada temporada (Irving, Waiters, Thompson, y dos mundialistas: Varejao y Dellavedova), por no hablar de la propia adaptación de Blatt en la primera aventura NBA del técnico estadounidense-israelí, quien veremos realmente cual es su peso en el equipo, en vista del enorme poder en todos los sentidos que está adquiriendo LeBron en la franquicia. Sale del equipo un Anthony Bennett que ha sido una de las mayores decepciones como número 1 del draft en mucho tiempo, pero cuyo potencial no debiera ser discutido. Sale un Andrew Wiggins señalado desde el primer día como legítimo heredero del trono de LeBron, y de quien veremos si no se arrepiente la franquicia de haber prescindido de sus servicios por acceder al capricho de LeBron de contar con Love. Se va un magnífico jugador para la rotación del juego interior como Spencer Hawes, al igual que Jarrett Jack lo era para el exterior. También han tenido que emigrar los jóvenes Karasev y Zeller, buscando liberar espacio salarial en el roster de Ohio. Bien es cierto que estos últimos movimientos ya se habían producido antes de la llegada de Love. Otros buenos jugadores de banquillo como C.J.Miles o Alonzo Gee también han hecho las maletas. Lógicamente tampoco sigue Luol Deng, agente libre fichado precisamente por Miami y cuyo salario no se podía permitir Cleveland ante la llegada de LeBron. Por otro lado un magnífico ala-pivot como Tristan Thompson verá cortada su progresión al pasar a ser suplente. Al menos Dion Waiters, joven escolta de magníficas maneras, no tiene competencia y será el dos indiscutible del equipo. 

La vuelta de James a Cleveland era un grandioso golpe de efecto para los Cavaliers, que se aseguraban presente sin necesidad de tocar lo que parecía un brillante futuro. El empeño, a toda costa, de LeBron, para tener a su lado a una figura del calibre de Kevin Love, quien ni siquiera era agente libre y costaría hipotecar parte de ese futuro a cambio de obtenerlo, no nos parece tan buen movimiento, al contrario, creemos que es un error que si bien convierte a los Cavs en el clarísimo favorito al título, le debilita de cara a las próximas temporadas, en espera de cómo se mueva el mercado NBA (el próximo verano serán agentes libres jugadores como Rajon Rondo, Marc Gasol, Brook Lopez, LaMarcus Aldridge, Tony Parker o Roy Hibbert… jugadores a los que muy difícilmente podrán aspirar en Cleveland, donde ya sólo con LeBron y Love tienen comprometidos 38 millones de dólares para la campaña 2015-16) En definitiva, podríamos hablar de un equipo que aspirase al anillo con un quinteto como el de Irving-Waiters-James-Thompson-Varejao, pero que mantuviese en el banquillo piezas como Jack, Miles, Wiggings, Hawes o Zeller que les asegurase una buena segunda unidad. En lugar de eso apuestan por un quinteto titular absolutamente letal (Irving-Waiters-James-Love-Varejao), pero un banquillo de muy escasas garantías a excepción de Tristan Thompson, o los ya veteranos Mike Miller y Brendan Haywood. Cleveland tenía una magnífica ocasión para combinar un brillante presente con un futuro ilusionante, pero han optado sólo por lo primero. 


En definitiva, errores del pasado que LeBron parece no haber aprendido. Un proyecto se basa en mucho más que tres jugadores.